sábado, 8 de enero de 2011

JUGOS PARA BAJAR DE PESO


 



Las frutas y verduras recién exprimidas son uno de los alimentos más nutritivos que podéis incluir en la dieta.

Rápidos de asimilar y absorber, los jugos naturales son una excelente fuente de vitaminas y minerales, en especial de betacarotenos, vitamina C y potasio.
Con la ayuda de las vitaminas - A, E y C- , el cuerpo lucha contra los radicales libres.
Y los cítricos, kiwi y verduras de hojas verde encabezan las legiones antioxidantes. Para que sean más eficaces, lo mejor es consumirlos recién hechos porque la vitamina C, al ponerse en contacto con el oxígeno pierde algunas de sus propiedades.

Si estás haciendo una dieta hipocalórica (para bajar de peso) es preferible que comas las hortalizas o frutas enteras porque al exprimirlas disminuyen el porcentaje de fibra. En cambio, enteritas aportan las mismas calorías pero conservan intacta la porción fibras, éstas son irremplazables ya que brindan sensación de saciedad y mejoran el funcionamiento intestinal además de ayudar a bajar el colesterol.


Si de beneficios se trata, la lista es larga.

Los jugos limpian el cuerpo desde adentro. Contienen sustancias bioactivas que aportan su granito en la prevención de afecciones cardíacas, cerebrales y diferentes tipos de cáncer. Mejoran la vista, el trabajo muscular - incluyendo el corazón, el funcionamiento renal e intestinal y previenen la hipertensión arterial. La piel luce sana, las uñas más fuertes y el pelo más brillante. ¿Te parece poco?


Un ejemplo de cómo tomar jugos para bajar de peso

En ayunas tomaremos una infusión depurativa.
Al cabo de 30 minutos tomaremos un vaso del zumo de piña y pomelo. Es importante tomar los zumos muy poco a poco, ensalivando bien cada sorbo si queremos que nos sienten bien, que sacien nuestro apetito y que nos ayuden, por tanto, a bajar de peso.
A media mañana podemos tomar otro vaso.
A mediodía podéis tomar un plato de arroz integral con verduras, una cucharadita de sésamo por encima y un puñado de germinados de soja (soya).
Es un plato nutritivo, completo y que a la vez también colaborará a ayudaros a bajar de peso. A media tarde tomar otro vaso del zumo.
Por la noche tomaremos uno o dos vasos del zumo y una infusión depurativa antes de ir a dormir.
Es bueno también ir bebiendo agua entre horas.
Este régimen no puede realizarse por mas de tres días, siempre que tu tipo constitucional sea el apropiado para este régimen, considerado de semiayuno.



Los unos... y los otros

Los jugos envasados son una alternativa práctica de la vida moderna. Pero por más parecidos, no son iguales a los hechos en casa. Muchos nutrientes quedan en el camino durante el proceso de pasteurización.
Los naturales aportan vitaminas y minerales mientras que los últimos, suman calorías y azucares. Todas las marcas del mercado poseen entre 80 y 90 por ciento de agua y solo un promedio del 10 por ciento de la fruta real. Antes de comprar lee detenidamente las etiquetas para saber si el producto es dietético o no.


Te explicamos por qué.

En los alimentos dietéticos los azucares son reemplazados por edulcorantes naturales o artificiales. La cuestión es que, hecha la ley hecha la trampa. Muchos productos reemplazan la sacarosa (azúcar) por otro tipo de hidrato de carbono simple que, en definitiva, aporta las mismas calorías que el azúcar. Y en muchos casos, se les agrega además, conservantes dietéticos que aportan pocas calorías a la dieta y casi ningún nutriente esencial.


Guía de jugos

A continuación encontrarás algunas recetas para que las incluyas en tu dieta diaria:

Licuado Mañanero
2 naranjas grandes
1/2 docena de uvas rojas
6 fresas/frutillas congeladas
1/2 banana
Primero exprime las naranjas, luego pon el jugo en la licuadora, junto a los demás ingredientes. Mezcla todo y sirve.

Jugo con sandía
2 tazas de sandía fría cortada en cubos
2 tazas de melón frío cortado en cubos
1/2 cucharadita de jengibre fresco
Primero se pela el jengibre, se corta en trozos y se lleva a la licuadora, junto a la sandía y el melón. Se licúa todo.

Licuado ácido de frutilla
1/2 taza de fresas congeladas
1 taza de jugo de naranja
2 cucharaditas de jugo de limón fresco
Pon todos los ingredientes en la licuadora y mezcla.

Jugo purificador de zanahoria
4 zanahorias grandes
1 tallo de apio
1 manzana
1 puñado de espinaca

Jugo de medio limón (opcional)
Mezcla todos los ingredientes en la licuadora y bébelo fresco, para evitar el sabor amargo del jugo de limón al oxidarse.

Jugo de piña y pomelo
Licuar dos rodajas bien gruesas de piña sin quitar el corazón o parte central y medio pomelo grande. Lo más importante de este jugo es que hemos de conseguir siempre piñas o ananás que estén bien dulces.


Dieta de jugo de papaya, piña y tamarindo

La dieta de los jugos tiene el objetivo de quemar grasa y poder perder peso al mismo tiempo. Consiste en tomar jugos naturales de frutas como la papaya, la piña y el tamarindo, las cuales tienen las propiedades necesarias para movilizar o quemar los depósitos de grasa.

La papaya es una planta originaria de América y su jugo contiene papaína, enzima similar a la pepsina que produce el sistema digestivo humano y que se requiere para aprovechar al máximo las proteínas y mejorar el proceso digestivo. También aporta vitaminas A y C, calcio, hierro, magnesio, zinc, carbohidratos, y es fuente de betacarotenos (al igual que otras frutas de pigmentación anaranjada, como la zanahoria), que ayudan a prevenir el daño causado en la piel por los radicales libres, lo cual se manifiesta en forma de arrugas.

La piña por su parte es rica en minerales y contiene al menos 18 aminoácidos (pilares de la nutrición), más una enzima proteolítica llamada brío melina, que actúa como antiinflamatoria y diurética. El jugo de piña agiliza el proceso digestivo y es un excelente remedio para las afecciones de la garganta y difteria, gracias a sus propiedades antibióticas.

El tercer miembro de la dieta es el tamarindo, rico en potasio y en menor medida en sodio, hierro, calcio, magnesio y vitamina C. Algunos de sus ácidos componentes (hidrocítico, succínico y tartárico) bloquean la acción de las células receptoras de grasa.

Dieta sin perder Energía

A lo largo de la dieta, no se consumirá ningún otro tipo de alimentos, ya que dichas frutas proporcionarán el aporte necesario de vitaminas, fibra, minerales, aminoácidos e hidratos de carbono para brindarle al cuerpo la energía que requiere. No obstante, esta dieta no debe prolongarse más de tres días, ya que las frutas mencionadas carecen de proteínas, lo cual puede acarrear algunos problemas al organismo, como debilitamiento y alteraciones nerviosas.

Para no sufrir estragos es importante que a lo largo de este período de tres días, se ingieran suplementos alimenticios ricos en vitaminas B y C, además de beber diariamente dos litros de agua (preferentemente mineral) para evitar la deshidratación de los tejidos, así como realizar ejercicio físico en sesiones ligeras.

También es recomendable que una semana antes del inicio de la dieta beba jugo de cualquiera de las frutas señaladas, o un concentrado de todas ellas, durante la cena. De esta forma, condicionará al organismo para que se acostumbre y que no resienta los efectos de este régimen alimenticio.

Durante la dieta, a partir del primer día se debe tomar 1 litro, 250 ml diarios (equivalente a cinco tazas por día) de la mezcla de los jugos de piña, papaya y tamarindo (para éste ultimo se recomienda utilizar un extractor) repartidos en cinco tomas iguales de 250 ml: una en el desayuno, otra, diluida en 1/2 litro de agua para consumir a lo largo de la mañana; una más en la comida y de igual forma en merienda y cena.

Una vez concluida la dieta, es importante reiniciar la alimentación con productos blandos para no forzar el proceso digestivo (verduras y pollo cocido, cantidad mínima de grasa, carne asada, etcétera). Es igualmente relevante mantener el consumo de los mismos jugos, por un mes, ya que sólo así el organismo recuperará su funcionamiento normal.

Finalmente, para mantener óptimos resultados durante más tiempo debe olvidarse por completo de dulces y harinas refinadas (pan dulce, pastas), así como alcohol y carnes con grasa excesiva, limitar los derivados lácteos (exceptuando queso panela y yogurt) y hacer ejercicio físico. Algo más, es conveniente repetir la dieta tres meses después de haberla concluido, siguiendo nuevamente cada una de las indicaciones.


Estos jugos y dietas siempre tienen que ser ingeridos o realizados bajo la supervisión, consultoría o consejo de un profesional especializado, pues depende del grado de salud y del tipo constitucional de la persona concreta su utilización y duración.





viernes, 7 de enero de 2011

TERAPIA CON ESENCIAS FLORALES






Recuerde las siguientes reflexiones sobre los remedios vibracionales.

1.   La intencionalidad es siempre una clave para un mayor éxito.
Asegúrese de ajustar su programa (a través de la visualización, la afirmación, o la oración). Esto se hace mejor antes de tomar el elixir o mientras se mantiene en la boca o las manos durante unos momentos.

2.   Manténgase consciente de su experiencia.
Pensamientos, sentimientos o realizaciones pueden llegar a la superficie de su conciencia como parte del despertar, la curación, o el proceso de transformación. No los ignore, ya que es importante para procesar todas estas revelaciones de transitar con éxito en una realidad más equilibrada y saludable.

3.   Siempre busque ayuda.
Es una ley universal que cada vez que pedir ayuda de un enfoque más integrado es que lo van a dar. Esta es la base del poder de la oración. Así, para una mejor comprensión de su proceso personal, siempre puede preguntar a su guía para una mayor claridad y asistencia. Puede llegar al “Reino Angélico” ayuda.

Hay “ángeles especiales” para ayudar con los automóviles, aviones, la curación, y muchas otras actividades. Siempre es conveniente preguntar por su participación.

Al tomar varios remedios, uno siempre puede recurrir a los “Devas” particular, de las flores o piedras para ayudarle. Durante el uso de luz de las estrellas elixires hay muchos seres multidimensionales con una disposición benevolente o amoroso hacia la humanidad, que están disponibles para ayudar, incluso en una forma que podría considerarse milagroso.

4.   Disfruta del viaje.
Hay veces que el proceso del despertar o la curación puede ser causa de gozo, invita a la reflexión o chocante aún. Si usted siente la necesidad de ser individual, a hacerlo.

La clave para el proceso de mejora es la voluntad de encontrar en algunas emociones profundamente enterradas o pensamientos que les permitan a la superficie y se transmuta. Al eliminar estos pensamientos sumergidos y sentimientos, no hay necesidad de que psicomatice la enfermedad, el drama, la angustia financiera, o el desequilibrio emocional.

Esta es la razón para el uso de sanación vibracional, que, como la terapia preventiva última, disminuye la necesidad de crear la enfermedad a fin de recibir la auto-conciencia.

Como parte del proceso de curación, puede haber algunas reacciones limpieza ligera. Estos pueden ser en forma de oscuros pensamientos y emociones superficie, trastornos del sueño, cansancio, ansiedad, piel o secreción de excreción, aunque el exceso de energía.

Algunas cosas que debe prestar atención son las reflexiones que aparecen en su vida. Nuevas personas o situaciones pueden aparecer con el fin de acelerar su proceso de auto-realización. Preste mucha atención a todo cambio en los patrones de vida "normal", para esto puede ser sus guías "(Ser Superior es) manera de mostrar la verdad interna de qué es lo que usted necesita entender.

5.   Nunca están solos.
Cada uno de nosotros tiene muchos seguidores ricos de los seres de otros tiempos de vida, las guías o los miembros de nuestra alma de la familia que están totalmente preparados para que nos apoyen a través de nuestros viajes con mucho amor y paciencia.



jueves, 6 de enero de 2011

NO TODO EN LA DIETA SON LOS ALIMENTOS




Las ventajas de comer en plato pequeño

El tamaño y la forma de los platos también influyen en la ingesta de calorias, utilizar un plato llano en lugar de uno hondo puede llevar a comer un 22% menos de cantidad
A diario, cada individuo toma, de media, más de 250 decisiones relacionadas con la comida, según los investigadores del comportamiento alimentario. Desde elegir el desayuno -¿salado o dulce? ¿magdalenas o pan?...- hasta la porción que se va a tomar de cada alimento, y así a lo largo de toda la jornada, cada día de la semana.

La cantidad de comida que se toma no sólo depende de las características sensoriales (gusto, olor o textura) de los alimentos. La iluminación, la música y el ruido del lugar donde se come y las cualidades inherentes de la propia comida (temperatura, color, aroma...) marcan la diferencia entre comer más o menos.
De igual modo, la disponibilidad, la comodidad y la cercanía de los alimentos facilitan su mayor consumo, aunque éstos sean poco recomendables. Las preferencias y aversiones, los condicionantes familiares y culturales, la compañía o incluso el tamaño tanto del alimento como del envase o la vajilla donde se sirve son factores que también determinan el resultado de la elección. De hecho, se estima que pasar de un plato hondo a uno llano puede llevar a servirse y comer hasta un 22% menos. Recurrir a platos pequeños para comer resulta una ayuda inestimable cuando se desea comer menos.


Plato grande, mayor consumo

Casi el 72% de la ingesta calórica de una persona está condicionada por aspectos ajenos al propio alimento, como el tamaño y la forma de cuencos, platos, vasos o utensilios que se utilizan para servir la comida. En esta línea, científicos de la Universidad de Illinois (EEUU) confirman la teoría de que cuando se sirve más cantidad en un plato o se escogen porciones más grandes, se tiende a comer más. Aunque no se tenga hambre o se esté saciado se come hasta un 45% más, según han comprobado en recientes estudios. La "ilusión óptica" hace que se subestime la cantidad consumida si se sirve en un plato hondo, en comparación con otro de menos capacidad (o en un bol de mayor volumen respecto a una taza), pese a que se haya tomado el mismo número de cucharadas en ambos supuestos. Esto se ha comprobado en diversos ensayos, entre ellos los desarrollados por el doctor Brian Wansink, reconocido por sus numerosos trabajos sobre el comportamiento alimentario del consumidor.

En uno de ellos los participantes recibieron aleatoriamente cuencos de distinto tamaño y se comprobó que los usuarios que usaron tazones de mayor volumen consumieron de media un 27% más de helado. Las porciones aumentaron un 14,5% cuando se les ofreció para servir una cuchara grande.

La percepción visual con respecto a las dimensiones vertical y horizontal de los objetos fue otro de las variables que se estudiaron.
En esta línea, Piaget y otros investigadores han demostrado que cuando las personas observan un objeto cilíndrico, como un vaso de vidrio, tienden a centrarse en su dimensión vertical (altura) a expensas de la horizontal (anchura), e incluso sobreestiman la altura en un 20%. Para probar esto, los doctores Wansink y Van Ittersum realizaron un estudio con adolescentes en campamentos de pérdida de peso. Observaron este sesgo visual al comprobar que los adolescentes vertieron y bebieron hasta un 88% más de de zumo en los vasos anchos. Lo más sorprendente es que estaban convencidos de que habían añadido la mitad de bebida de lo que realmente habían echado. En otro estudio con adultos sanos, los mismos autores descubrieron que los participantes se servían más bebida en los vasos anchos que en los altos y estrechos.

La figuración de cambio de tamaño también se observa cuando se usa una misma cuchara y se sirve igual cantidad de alimento en dos platos de distinto tamaño. Se subestima el tamaño del cucharón y su contenido cuando se añade a un plato grande en comparación con la misma porción vertida a un plato pequeño.

Cuando se sirve más cantidad en un plato, se tiende a comer más aunque no se tenga hambre
Los resultados de estas investigaciones ponen de manifiesto que el tamaño de la vajilla puede ser una herramienta muy útil para un mejor control de la cantidad de comida que se debe consumir. En particular, quienes tienen necesidad de perder peso y también en el caso contrario, personas que tienen bajo peso o desnutrición y se muestran inapetentes.
En ambos supuestos, aunque el objetivo sea el contrario (comer menos o más, en cada caso), el resultado es el mismo: la persona se siente satisfecha con el volumen proporcional de comida que ve en el plato.


Comer menos, pero sin notarlo

Para comer menos y hacerlo mejor es preciso realizar pequeños cambios en los hábitos dietéticos individuales. Son rutinas que muchas veces se siguen a diario, y sin pensar, en el hogar y en el entorno cotidiano.
El objetivo es dar una vuelta de tuerca y comprobar que se puede comer mejor sin apenas notarlo. Para ello, el interesado debe reflexionar y tomar conciencia de la alimentación que sigue. Y por supuesto, atender a otros aspectos influyentes en el comportamiento alimentario como lo es el tamaño de la vajilla:

1.   Servir la ración y retirar la cazuela, con el fin de evitar tentaciones.
2.   Aliñar lo justo y reservar la vinagrera y el aceitero. En ambos casos, la facilidad, el acceso y la comodidad con la que puede ser adquirido el alimento favorece su consumo.
3.   Usar aceite en spray para aderezar los platos y cocinar a la plancha. El aceite se reparte mejor por todo el alimento, y por tanto se utiliza en menor medida.
4.   Comer con palillos siempre que se pueda. Además de divertido, ayuda a comer más despacio y mejora la digestión. Al mismo tiempo, se ingiere menos cantidad porque se percibe antes la sensación de saciedad.
5.   Compartir entrantes o postres con el resto de comensales también ayuda a comer menos. No hay duda de que se come por la vista, por lo que el simple hecho de ver todo el alimento en el plato individual hace más difícil resistirse a comer sólo una parte.
6.   Evitar comer del propio envase. Es preferible pasar la comida a un plato o a un bol con el fin de tener una estimación más consciente de la cantidad real de comida y separar una ración individual.


Consejos para comer 100 calorías menos por día

A estas propuestas se pueden sumar los 100 sencillos y prácticos consejos para comer 100 calorías menos por día de la "America On the Move" (www.americaonthemove.org) de Estados Unidos.
Esta iniciativa proporciona recomendaciones para reducir la ingesta diaria de alimentos sin que el comensal apenas aprecie que come menos.
Estas son algunas de las ideas que se recogen y que pueden completar el resto de sugerencias que distingue la iniciativa:
Pasta con más vegetales.
Preparar la salsa de la pasta y el arroz con más variedad de vegetales (cebolla, pimiento, espinacas, champiñones...), en lugar de hacerlo con carne y queso.
Huevo. Elaborar la tortilla con menos huevo; en lugar de dos, es posible utilizar un huevo y una clara, o un huevo batido con un poco de leche.
Sartén. Utilizar modelos antiadherentes para evitar cocinar con exceso de aceite.
Spray. Usar el spray para tostar el pan del sándwich en lugar de untarlo con mantequilla.
Natural. Siempre que sea posible, escoger las conservas "al natural" en lugar de "en aceite".
Menos grasa. Cocinar las sopas, los guisos y las salsas con antelación, y retirar la grasa que reposa en la superficie antes de servir.
A medias. Añadir la mitad de aceite y de azúcar a las recetas de bizcochos y tartas caseras.
Revisión. Comprobar qué cantidad de alimento se toma. Para ello, revisar las raciones de los alimentos que se consumen habitualmente es fundamental. Desde el trozo de pan de la comida, hasta la porción de carne y de pescado, la cantidad de azúcar para endulzar, el tamaño y el número de frutas...

lunes, 3 de enero de 2011

PSICOLOGÍA NATURISTA






La sabiduría de la abuela

Cuando yo tenía diez años, en algunos lugares eran habituales las estufas de hierro fundido y las tuberías de hojalata para combatir el terrible frío invernal. A veces, las estufas se ponían al rojo vivo. Recuerdo, como si lo estuviera viendo ahora, el impacto que me causó la visión de la hija de uno de mis profesores que, llena de curiosidad, apoyaba la mano sobre el tubo candente y se quedaba llorando, con gritos como los de un animalito desesperado, sin apartar la mano.
Yo sentía el olor a carne quemada y veía el humo, y la niña con la mano clavada a la tubería, como si le hubiera dado un calambre por la electricidad, pero no conseguía entender qué estaba sucediendo. Tardé unos segundos, que me parecieron largas horas, en darme cuenta que era una niña nacida con algún tipo de malformación cerebral.
Dos días más tarde, veía con angustia como mi prima, jugando con el entusiasmo típico de los cinco años, se acercaba imprudentemente a la estufa sin hacer demasiado caso de las continuas advertencias de la abuela. Todavía impresionado por el incidente vivido no hacía mucho, me abalancé sobre ella para apartarla del peligro. La abuela me recriminó: "Déjala que se haga una pequeña quemadura. Le irá bien para aprender a respetar el fuego."
En aquel entonces, me parecieron unas palabras increíblemente crueles. Tardé más de veinte años en comprender la sabiduría que las había inspirado.

Cuando tenía treinta años, conocí a un matrimonio joven que había puesto una baranda de madera en el antepecho de la ventana del dormitorio de su hija para evitarle el riesgo de caer desde un cuarto piso si se daba el caso que se subiera a una silla. Un mal día, en plena limpieza general, a la madre se le acabó el líquido limpia cristales, y dejó a la niña sola unos minutos para bajar a la tienda a comprar más. Cuando volvía a casa, vio horrorizada como su hija se desplomaba al vacío por la ventana que se había olvidado de cerrar.

Unos meses después de esta tragedia, en una comida campestre en la cima de una colina al norte de Méjico, yo sufría enormemente cada vez que la hija de mis anfitriones se acercaba demasiado a los límites del barranco. Mi amigo mejicano, que se percató, me vino a dar consuelo: "¿Qué te pasa?"- me dijo-"¿Tienes miedo de que mi hija caiga por el barranco? No tienes porqué sufrir. Los animales no se despistan y no caen, ¿qué te hace pensar que mi hija es más estúpida que un ternero o que una cabra?".

Le expliqué al buen padre mejicano la tragedia del matrimonio catalán y él me dijo, inmediatamente: "Esa pobre criatura cayó porque no había aprendido a detectar de manera natural los peligros de la vida. Tus amigos cometieron el error de no confiar en sus instintos de supervivencia animal y la sobreprotegieron hasta convertirla en una personita inválida, incapaz de detectar y evitar los peligros que la rodeaban". Sentí como se multiplicaba el dolor en mi alma mientras le daba a mi amigo mejicano la parte de razón que le correspondía. Entonces, de repente, a veinte años de distancia, recordé las palabras de la abuela y comprendí su sabiduría.


La inteligencia eficaz

Parece bastante evidente que de nada sirve poseer una fabulosa inteligencia analítica y una gran capacidad de razonamiento si eso significa perder la inteligencia animal congénita. No tiene sentido afirmar que una persona es muy inteligente si ha perdido las capacidades más elementales del instinto de conservación. Quizá podríamos afirmar que tiene una gran inteligencia analítica o racional, pero no una gran inteligencia, entendiendo ésta como una capacidad global.
Si la inteligencia no nos sirve para vivir, sobrevivir y pervivir, no es inteligencia. Como afirmó la profesora Sandra Scarr de la Universidad de Virginia en un Simposio internacional sobre inteligencia realizado en 1986: "La inteligencia es la estrategia vital de adaptación al mundo real que nos rodea". La inteligencia, pues, tiene que considerarse como un conjunto armónico de distintas capacidades separadas.
Desde la creación a principios del siglo XX de los tests psicométricos para medir la inteligencia mediante el coeficiente intelectual, CI, la identificación de la inteligencia humana con el CI ha sido, muy a menudo, abusiva. Desde hace tres décadas, son cada vez más los científicos que denuncian que el CI sirve para medir la llamada inteligencia académica o analítica pero que no sirve para prever ni el éxito laboral ni la capacidad de triunfar en la sociedad o con la familia.
Cada año que pasa se hace más evidente la necesidad de recurrir a conceptos de inteligencia más complejos, más ricos, que alcancen las verdaderas dimensiones de la realidad humana. Para solucionar este déficit, se ha hablado de inteligencia social, de inteligencia práctica, de inteligencia creativa, de inteligencia operativa, de inteligencia emocional, de sentido común, etc. Se ha hecho particularmente famosa la opción defendida desde 1983 por el neurocientífico Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, de distinguir inteligencias múltiples especializadas en diferentes funciones.
En cualquier caso: hablar de inteligencia es hablar de la valoración que, desde unos determinados ejes de coordenadas culturales, hace un determinado observador de unas actuaciones concretas. Nuestra opinión es que hay una única inteligencia formada por tantos componentes o habilidades específicas como sea necesario o como se quieran destacar por separado, pero que el objetivo de sabernos acomodar o de ser capaces de transformar el mundo real que nos rodea "de la mejor manera posible" configura el concepto de inteligencia que de verdad nos sirve para afrontar la vida. Con la Dra. Elisabet Tubau hemos acordado darle el nombre de inteligencia eficaz con la finalidad de distinguirla de los conceptos precedentes que acabo de mencionar y que, en nuestra opinión, quedan perfectamente integrados, todos ellos, dentro de este concepto globalizante e integrador. La inteligencia eficaz tiene que abarcar, por lo tanto, todas las funciones adaptativas que ha quedado demostrado que la globalidad del cerebro y el sistema neurológico hacen para afrontar la vida cuotidiana. Tanto si son respuestas conscientes como si son inconscientes. Tanto si son respuestas racionales como si son respuestas instintivas o intuitivas. Tanto si son especializadas como de ámbito general.


Las tres capas de una evolución

Las teorías evolucionistas plantean que el cerebro humano ha evolucionado desde el cerebro básico de los reptiles (tallo encefálico, cerebelo, sistema reticular y poca cosa más) hasta el cerebro actual (con el neocórtex especializado en tareas cognitivas superiores), pasando por el estadio intermedio del cerebro mediano de los mamíferos más primitivos (el llamado sistema límbico: amígdala, tálamo, glándulas basales, etc.). La anatomía cerebral y las neurociencias muestran que hay en los humanos órganos cerebrales claramente heredados de esta evolución, todavía integrados todos ellos en una única red neuronal que lo interconecta todo. En 1949, Paul D. MacLean del National Institute of Mental Health enunciaba que nuestro cerebro todavía funciona con separaciones bastante claras entre los tres niveles cerebrales que hemos heredado de nuestros predecesores a lo largo de la evolución.

Acogiéndonos a las sugerencias de MacLean y a gran cantidad de investigaciones neuropsicologías y etológicas posteriores que, a nuestro parecer, le conceden buena parte de razón. Delante de un estímulo (externo o interno) el cerebro reptiliano -el nivel más antiguo dentro de la evolución- actúa siempre instintivamente, dando una respuesta neuroquímica automática dentro del espectro básico de las motivaciones animales: atracción, repulsión o duda (ataque, huida o parálisis).


Las tres capas evolutivas del cerebro

Los instintos y su progresiva mejora evolutiva a lo largo de la programación genética son suficientes para garantizar la adaptación al mundo real (y, en consecuencia, la supervivencia) de los reptiles y de los animales más primarios en la escala evolutiva. Si soy una rana o un camaleón y un objeto pequeño vuela a mi alcance, le lanzo la lengua y me lo trago automáticamente. Si el objeto era un cebo, me lo tragaré una y otra vez. No tengo modo de aprender y de corregir mi instinto.




Los cerebros de los mamíferos primitivos y de las aves son el resultado de una evolución que añade el córtex (el cerebro límbico). Son animales capaces de procesar los estímulos sensoriales que reciben y la respuesta instintiva que les da el cerebro reptiliano con un nuevo nivel de complejidad: las emociones. Son animales capaces de tener memoria de las vivencias asociadas con respuestas hormonales de aceptación o rechazo (placer o dolor) según los resultados obtenidos.
Tengo miedo porque corro. Estoy triste porque lloro. Si recuerdo que cuando me he tragado un objeto de las mismas características que el actual, me ha causado dolor en el vientre o un malestar, inhibiré el instinto de atraparlo con la finalidad de evitar el dolor. El cerebro límbico proporciona siempre la respuesta emocional básica automática, del tipo hormonal, que genera un determinado nivel de palpitaciones, agitación en la respiración, expresión facial, sudoración, conductividad eléctrica de la piel, etc. y, el hecho más importante, conserva la memoria de las vivencias indexadas por las emociones que las han acompañado.

No obstante, en el mundo más complejo de los mamíferos más avanzados, especialmente cuando llegamos a los primates, las emociones tampoco no son suficientes para adaptarse como es debido y sobrevivir. No siempre la emoción generada servirá para clasificar correctamente las vivencias futuras. Que una determinada circunstancia te recuerde un malestar pasado no quiere decir, necesariamente, que lo tengas que rechazar. Sería preciso analizar mejor las posibles eventualidades, sería necesario poder imaginar y planificar por adelantado las posibles consecuencias de actuar de una determinada manera. Es la evolución del neocórtex, la corteza externa del cerebro, el cerebro filogenéticamente más moderno, el cerebro analítico que recoge los estímulos iniciales, las respuestas instintivas, las respuestas emocionales, los recuerdos asociados y genera razonamientos para ayudar a escoger la mejor acción.

Cada nivel cerebral interacciona con los otros dos y se crean así circuitos más complejos y más enriquecedores para la diversidad humana y las diferencias individuales: la regulación racional de los instintos y de las emociones son dos de los más destacados. Pero, a nuestro entender, la alimentación de los instintos del cerebro reptiliano y de las intuiciones del cerebro emocional al cerebro analítico son dos de las interacciones que han sido peor estudiadas, probablemente por una injusta mala prensa o un prejuicio excesivo contra la "animalidad" subyacente que nos cuesta mucho de poder ver de manera neutral y las acostumbramos a valorar como negativas por cuestiones meramente culturales.


El objetivo de la tesis doctoral

La investigación, realizada dentro del programa de doctorado del Dr. Santiago Estaún de la Universitat Autònoma de Barcelona y dirigida por la Dra. Elisabet Tubau de la Universitat de Barcelona, ha consistido en intentar demostrar que la conexión del cerebro emocional con respecto al cerebro analítico puede ser positiva a la hora de solucionar un determinado tipo de problemas. De hecho, la resolución de problemas cotidianos es una de las maneras más fiables de medir la inteligencia eficaz. Si nuestra teoría es correcta, los impulsos sensoriales captados por los cerebros reptiliano y emocional, tienen que ser aprovechados por el cerebro analítico para facilitar el acceso a la solución de aquel tipo de problemas en los que esta información sensorial forma parte de la vía normal de la resolución.

Se entenderá mejor lo que queremos expresar con el ejemplo de uno de los problemas que hemos utilizado en los experimentos realizados. Es un problema de los llamados de perspicacia o de "comprensión súbita" porque el acceso a la solución suele ser difícil y acostumbra a venir de una manera instantánea, con la sensación de una lámpara que se ilumina de golpe (en inglés, insight).


El problema de las tres bombillas

Uno de los problemas principales que han formado parte de la investigación experimental plantea la siguiente situación: "Imagina que estás practicando esquí nórdico y que te has hecho daño en una pierna. Has podido llegar, con grandes dificultades, a un refugio de montaña que conoces. Estás solo y no tienes teléfono, ni emisora de radio ni ninguna manera de contactar con nadie. Te tienes que preparar para pasar en el refugio todo el tiempo que sea necesario hasta que alguien aparezca. El dormitorio se encuentra en el altillo y tiene tres bombillas en línea. Los tres interruptores se encuentran al pie de la escalera pero recuerdas, de anteriores ocasiones, que no están en orden. Desde abajo no hay manera humana de ver el impacto luminoso del accionamiento de los interruptores. Como no te conviene gastar más luz de la estrictamente necesaria, te iría bien saber cuál es la correspondencia exacta entre las tres bombillas y los tres interruptores. ¿Cómo puedes hacerlo para averiguarlo en un solo viaje?".

Si el lector no conocía el problema, le recomendamos que haga una pausa en la lectura e invierta un máximo de cinco minutos en intentar encontrar la solución.


La solución

¿Ya han pasado los cinco minutos? Si has encontrado la solución, piensa que formas parte de una minoría. El problema no es nada fácil y lo resolvieron sin ayudas sólo un 15% de los participantes.

Si no has sido capaz de resolverlo, contesta por favor, a una simple pregunta: ¿Te has quemado nunca con una bombilla? Ahora vuelve a cronometrarte dos minutos más y a ver si eres capaz de encontrar la solución dentro de este tiempo añadido.

¿Ya han pasado los dos minutos? Si tampoco no has sido capaz de resolverlo, te daré la última pista esencial: no basta con jugar con los estados de encendido y apagado; una bombilla es alguna cosa más que un simple punto de luz, tienes que jugar también con las diferencias de temperatura.

¿Ahora sí, verdad? Ahora ya no se te escapa la solución.


Los resultados de la investigación

En los trabajos de investigación experimental se realizaron 3 experimentos diferentes con un total de 247 participantes. En el Experimento núm. 1 se comparaba el éxito en la resolución del problema de las bombillas con el éxito en la resolución de tres problemas diferentes (uno de tipo aritmético, uno de tipo algebraico y uno de tipo lógico). Los resultados mostraron que solo hay ciertos indicios de correlación con el problema de tipo aritmético.

En el Experimento núm. 2 se proporcionaban ayudas verbales y ayudas metacognitivas. (Se dice que una ayuda es del tipo metacognitivo cuando aporta explicaciones sobre cuál es el método de resolución.) En el caso que nos ocupa, la resolución pasa por saber diferenciar tres elementos clónicos en una única oportunidad de comparación. No importa que los elementos clónicos a diferenciar sean tres bombillas, tres mellizas o tres motos idénticas. El procedimiento común será siempre el mismo: crear las condiciones para que cada uno de los tres elementos tenga un estado distinto. Y esto nos lo podrá proporcionar cualquier característica que pueda adoptar tres valores distintos. Si las características que tengo disponibles son todas de tipo binario (apagada o encendida, caliente o fría), necesitaré combinar dos distintas.

Combinando de diferente manera las ayudas verbales y metacognitivas, en el Experimento núm.2, los participantes consiguieron duplicar el número de aciertos. Pero evidenciaron que las ayudas del tipo metacognitivo son muy poco efectivas. A pesar de que los participantes aprendían qué se tenia que hacer para distinguir entre tres elementos clónicos, les seguía suponiendo un gran esfuerzo superar la fijación de que una bombilla sólo sirve para iluminar y atinar en que la temperatura de la bombilla era la segunda variable necesaria para poder discernir los tres estados distintos.

En el Experimento núm.2 se medía también, la capacidad de los participantes de superar las fijaciones funcionales ("las cosas sólo sirven para aquella función para la cual han sido creadas") y se observó una correlación clara: a más capacidad de superar las fijaciones funcionales de las que proponíamos en el cuestionario núm.2, más éxitos en la resolución del problema de las bombillas. Mientras que los que no habían superado ninguna fijación funcional sólo tuvieron éxito en un 26%, los que habían superado una de las fijaciones funcionales obtuvieron una proporción de éxito del 46% y entre los que habían superado las dos fijaciones funcionales, el índice de éxito se elevó hasta el 71%.

En el Experimento núm.3 se proporcionaron ayudas verbales y sensoriales. La ayuda consistía en hacer que el participante desenroscase una bombilla apagada pero previamente calentada. Los resultados evidenciaron que las ayudas del tipo sensorial fueron mucho más efectivas que las del tipo verbal y que las del tipo metacognitivo. Combinando de distintas formas las ayudas verbales y sensoriales, en el Experimento núm.3, conseguiríamos cuadruplicar el número de éxitos hasta elevarlo al 87%, haciendo que el problema (inicialmente muy difícil) se convirtiera en muy fácil.

Se analizó, también, la correlación con la vivencia previa de quemaduras con bombillas y el resultado fue altamente significativo: los participantes que no se habían quemado nunca obtuvieron unos resultados muy por debajo de la media y los participantes que se habían quemado en alguna ocasión, triplicaron su eficacia mediana en la resolución del problema.


¿Qué conclusiones podríamos extraer de estos resultados experimentales?

La primera de todas: que los consejos de la abuela y de mi amigo mejicano estaban llenos de sabiduría. Las experiencias sensoriales aportan un nivel de conocimiento del entorno muy superior al que aportan las simples advertencias verbales.

La segunda conclusión: intentar transmitir el conocimiento sobre la manera de actuar de la cognición (ayudas metacognitivas) tiene una eficacia bastante baja, en cambio, si combinamos las ayudas metacognitivas con las experiencias vivenciales (la teoría con la práctica), la eficacia será más alta. Resumiendo: el cerebro analítico está hecho para entender, pero el cerebro que nos ha otorgado la evolución para que aprendamos es el cerebro emocional. Si queremos aprender las cosas de una manera duradera, las tenemos que acompañar de emociones. Y una vía directa para hacerlo son las vivencias. Una vez más la abuela tenía razón.

Una tercera conclusión: se tendría que introducir en la educación formal de los niños esta clara necesidad de utilizar el cerebro emocional para consolidar los conocimientos y adaptar los planes de formación en consecuencia. A algunos, les sonará como un simple retorno a las teorías supuestamente superadas de, por ejemplo, la Escuela Activa de Ferrer i Guardia. Otros verán la ley del péndulo: la vuelta, llena de nuevas energías dinámicas y después de haber completado un ciclo entero, a un punto que fue abandonado cuando todavía no había aportado todo lo que podía aportar. Nuestras sugerencias pasan por temas tan importantes como incorporar en la educación de los niños: la gestión adecuada de los impulsos instintivos y las alertas sensoriales, la gestión adecuada de las emociones y de las intuiciones como posibles vías de acceso al conocimiento, el conocimiento de los errores y de las ilusiones cognitivas más comunes, la conciencia de los diferentes atributos de los objetos, la superación de las fijaciones funcionales, etc.

En todo caso, opinamos que será necesario abrir con valentía esta nueva puerta: la inteligencia instintiva del cerebro más antiguo, la inteligencia intuitiva del cerebro emocional y la inteligencia racional del cerebro analítico tienen que integrarse con sus valores auténticos (ni infravaloradas, ni sobrevaloradas) en el funcionamiento cotidiano, en la inteligencia cuotidiana de los humanos.

El instinto se tiene que escuchar siempre, porque nos aporta información de importancia vital. Pero también la tenemos que filtrar siempre con las capas superiores del cerebro; antes de reaccionar, mientras estamos reaccionando o a posteriori, según cuál sea la velocidad de la reacción.

Las emociones nos aportan recuerdos y asociaciones inmediatas. Tenemos que hacer caso a Pascal: "El corazón tiene motivos que la razón ignora" y también las tenemos que escuchar siempre. Pero al servicio de la inteligencia global, sin caer en espontaneidades ingenuas.

Tenemos que adaptarnos de la mejor manera posible al entorno, pero esto puede significar tener que luchar para transformarlo y adaptarlo a nuestros intereses vitales. O huir a tiempo si es demasiado hostil e imposible de transformar. Es en esta actuación sobre el entorno donde la coordinación entre las tres capas cerebrales se revela, sin duda, de una forma más sustancial.

El cerebro analítico tiene que volver a aprender a hacer más caso de sus compañeros del largo viaje de la evolución. Son tres en una. El reto está en conseguir que sean, además, tres a una. Tres mentes al servicio de una función común: el incremento de la inteligencia eficaz. Es decir: el incremento de la calidad de vida.

domingo, 19 de diciembre de 2010


ACEITE DE LINAZA





¿Qué es?

La linaza es la semilla de la planta Linum usitatissimum. Para hacer medicamentos se usa el aceite de la semilla.

El aceite de linaza se usa como un laxante para el estreñimiento.
Algunas personas también lo usan para la osteoartritis, la artritis reumática, el cáncer, la ansiedad, la hiperplasia benigna de la próstata (HBP), las infecciones vaginales, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la pérdida de peso, los triglicéridos (grasas en la sangre) altos, el colesterol alto, la sequedad de los ojos y para evitar ataques cardíacos.

El aceite de linaza también se usa como una fuente dietética de ácido alfa linolénico. El ácido alfa linolénico es un ácido graso esencial, lo que significa que es necesario para el crecimiento y desarrollo humano normal. Es raro, eso sí, que la gente tenga deficiencia de ácido alfa linolénico. Solamente tienen este problema las personas que tienen un trastorno que no ha sido tratado y que impide que absorban las grasas. Vea el listado separado para el ácido alfa linolénico.

Algunas personas aplican el aceite de linaza a la piel para calmar irritaciones o suavizar las asperezas.

En los alimentos, el aceite de linaza se usa como aceite para cocinar y en margarinas.

En la industria manufacturera, el aceite de linaza se usa como un ingrediente en las pinturas, los varnices, el linóleo y el jabón; y como un agente de impermeabilización.

¿Qué tan efectivo es?

Natural Medicines Comprehensive Database (La Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales) clasifica la eficacia, basada en evidencia científica, de acuerdo a la siguiente escala: Eficaz, Probablemente Eficaz, Posiblemente Eficaz, Posiblemente Ineficaz, Probablemente Ineficaz, Ineficaz, e Insuficiente Evidencia para Hacer una Determinación.

La clasificación de la eficacia para este producto es la siguiente:

Posiblemente ineficaz para...

El nivel alto de grasas en la sangre (hiperlipidemia). Algunas investigaciones muestran que el tomar aceite de linaza no reduce en forma significativa los niveles de colesterol y de triglicéridos en las personas con niveles altos de colesterol y triglicéridos.
La artritis reumatoide (AR). El tomar aceite de linaza diariamente por 3 meses no parece mejorar los síntomas de dolor y rigidez y no tiene ningún efecto en las pruebas de laboratorio que se usan para medir la severidad de la AR.

Insuficiente evidencia para hacer una determinación para...

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Hay cierta evidencia que indica que el tomar aceite de linaza podría mejorar la atención y el auto-control y disminuir la impulsividad y la inquietud en los niños con TDAH.
El endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis). Hay algunas pruebas que indican que el aumentar la cantidad de ácido linolénico en la dieta puede ayudar a prevenir el endurecimiento de las arterias. El aceite de linaza contiene ácido linolénico, por lo que algunas personas sugieren que el aceite de linaza debería prevenir la arterioesclerosis. Aunque esta hipótesis parece razonable, no se han llevado a cabo todavía investigaciones para determinar si es correcta.
El cáncer de mama. Las investigaciones han demostrado que las mujeres que tienen niveles más altos de ácido alfa linolénico en el tejido mamario tienen menor propensión a desarrollar cáncer de mama. Los científicos creen que el alto consumo de ácido linolénico podría proteger contra el cáncer de mama. El aceite de linaza es una fuente de ácido linolénico, pero no se sabe si el aumentar la ingesta de aceite de linaza realmente ayudaría a prevenir el cáncer de mama.
Las enfermedades del corazón. Hay pruebas que indican, que las personas con enfermedad cardiaca preexistente que reciben más ácido alfa linolénico en la dieta tienen un menor riesgo de morir de enfermedades del corazón. El aceite de linaza es una fuente de ácido linolénico, pero las investigaciones no han determinado el efecto directo de la ingesta de aceite de linaza con las enfermedades cardiacas. Tampoco se sabe si los suplementos de aceite de linaza tienen el mismo efecto que el aceite de linaza proveniente de los alimentos.
La diabetes. Hasta el momento, las investigaciones sugieren que el aceite de linaza no baja el nivel de azúcar en la sangre en las personas con diabetes de tipo 2.
La presión arterial alta. Estudios preliminares sugieren que los suplementos de aceite de linaza ayudan a bajar la presión arterial en los hombres que tienen la presión arterial normal pero el colesterol alto. Tendremos que esperar para ver si el aceite de linaza disminuye la presión arterial en las personas con presión arterial alta.
El cáncer de próstata. Los resultados de las investigaciones no están de acuerdo en el papel del ácido alfa linolénico - un ingrediente del aceite de linaza - en el cáncer de próstata. Algunos estudios epidemiológicos sugieren que el consumo alto de ácido alfa linolénico en la dieta está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de próstata. Otras investigaciones sugieren que el consumo alto de ácido alfa linolénico o un nivel alto de ácido linolénico en la sangre no está relacionado con un riesgo mayor de cáncer de próstata; sin embargo, el exceso de ácido alfa linolénico podría empeorar el cáncer de próstata ya existente. La fuente del ácido alfa linolénico parece ser importante. El ácido alfa linolénico proveniente de los productos lácteos y de la carne ha sido categóricamente vinculado con cáncer de próstata. El ácido alfa linolénico de origen vegetal, como la linaza o el aceite de linaza, no afecta el riesgo de cáncer de próstata.
La ansiedad.
El estreñimiento.
El cáncer.
La sequedad de los ojos.
Los problemas vaginales.
La pérdida de peso.
Otras afecciones.
Se necesitan más pruebas para poder evaluar la eficacia del aceite de linaza para estos usos.

¿Cómo funciona?

El aceite de linaza es una fuente de ácidos grasos poliinsaturados tal como el ácido alfa linolénico. El ácido alfa linolénico y otras sustancias químicas similares en el aceite de linaza parece disminuir la inflamación. Es por eso que se piensa que el aceite de linaza es útil para la artitis reumática y otros trastornos inflamatorios (hinchazones).

¿Hay preocupación por la seguridad de su uso?

El aceite de linaza ES SEGURO de usar en las cantidades en las que se encuentra en los alimentos. Las cantidades medicinales son probablemente seguras si solamente se consumen por menos de 3 meses. Dosis grandes de 30 gramos o más al día pueden producir diarrea.

Han ocurrido reacciones alérgicas al tomar el aceite de linaza, y también en los trabajadores que procesan el aceite de linaza.

Algunos hombres se preocupan de que el tomar aceite de linaza podría aumentar sus probabilidades de contraer cáncer de próstata debido al ácido alfa linolénico que contiene. Los investigadores todavía están tratando de determinar el papel del ácido alfa linolénico en el cáncer de próstata. Algunos estudios sugieren que el ácido alfa linolénico podría aumentar el riesgo o empeorar el cáncer de próstata ya existente, pero otros estudios no encuentran ninguna relación. Sin embargo, el ácido alfa linolénico en el aceite de linaza no parece ser un problema. El ácido alfa linolénico de fuentes vegetales tales como la linaza, no parece afectar el riesgo de cáncer de próstata, si bien el ácido alfa linolénico de productos lácteos o carnes ha sido asociado en algunos estudios con cáncer de próstata.

Advertencias y precauciones especiales:

Embarazo: El aceite de linaza POSIBLEMENTE NO ES SEGURO durante el embarazo. Algunas investigaciones sugieren que el aceite de linaza podría aumentar el riesgo de parto prematuro cuando se toma durante el segundo o tercer semestre de embarazo. Las mujeres embarazadas deben evitar tomar aceite de linaza.

Lactancia: No hay suficiente información confiable acerca de la seguridad del uso del aceite de linaza durante la lactancia. Sea precavida y evite usar aceite de linaza cuando está amamantando hasta que no se tenga más información.

Trastornos de sangrado: El aceite de linaza podría aumentar el riesgo de hemorragia grave en los pacientes con trastornos de sangrado. Si tiene un trastorno de sangrado hable con su médico antes de usar aceite de linaza.

Cirugía: El aceite de linaza podría aumentar el riesgo de sangrado durante y después de una cirugía. Deje de usarlo por lo menos 2 semanas antes de una cirugía programada.

¿Existen interacciones con medicamentos?

Moderadas
Tenga cuidado con esta combinación

Medicamentos que retardan la coagulación sanguínea (Fármacos anticoagulantes/ antiplaquetarios)
El aceite de linaza puede retardar la coagulación sanguínea y prolongar el tiempo de sangrado. El tomar aceite de linaza junto con medicamentos que también retardan la coagulación puede aumentar la posibilidad de sufrir hematomas y pérdida de sangre.

Algunos de los medicamentos que retardan la coagulación sanguínea son: aspirina, clopidrogel (Plavix), diclofenac (Voltaren, Cataflam, otros), ibuprofeno (Advil, Motrin, otros), naproxeno (Anaprox, Naprosyn, otros), dalteparin (Fragmin), enoxaparin (Lovenox), heparina, ticlopidine (Ticlid), warfarina (Coumadin) y otros.

Medicamentos que reducen la presión arterial (Medicamentos antihipertensivos)
El aceite de linaza podría reducir la presión arterial. La combinación de aceite de linaza con otros medicamentos que reducen la presión arterial podría aumentar el riesgo de que la presión arterial baje demasiado.

Algunos medicamentos que reducen la presión sanguínea incluyen captoprila (Capoten), enalaprila (Vasotec), losartan (Cozaar), valsartan (diovan), diltiazem (Cardizem), amlodipina (Norvasc), hidroclorotiazida (HydroDIURIL), furosemida (Lasix) y muchos otros.

¿Existen interacciones con hierbas y suplementos?

Hierbas y suplementos que bajan la presión arterial
El aceite de linaza podría disminuir la presión arterial. La combinación de aceite de linaza con otras hierbas y suplementos que reducen la presión sanguínea podría hacer que la presión arterial baje demasiado. Algunas de estas hierbas y suplementos incluyen el andrographis, los péptidos de la caseína, la uña de gato, la coenzima Q-10, el aceite de pescado, la l-arginina, el goji, la ortiga, la tiamina y otros.
Hierbas y suplementos que podrían disminuir la coagulación sanguínea
El aceite de linaza podría aumentar la cantidad de tiempo que tarda la sangre en coagular. En algunas personas, el tomar aceite de linaza junto con otras hierbas y suplementos que retardan la coagulación de la sangre podría retardar aún más la coagulación sanguínea y aumentar el riesgo de sangrado y de hematomas. Algunas de estas hierbas incluyen la angélica, el clavo de olor, la salvia miltiorrhiza, el ajo, el jengibre, el ginkgo, el ginseng Panax y otras.


¿Existen interacciones con alimentos?

No se conoce ninguna interacción con alimentos.

¿Qué dosis se utiliza?

La dosis apropiada de aceite de linaza depende de muchos factores tales como la edad de la persona, el estado de salud y varias otras condiciones. En este momento no hay suficiente información científica para determinar un rango de dosis apropiado para el uso del aceite de linaza. Tenga en cuenta que los productos naturales no son siempre necesariamente seguros y las dosis pueden ser importantes. Asegúrese de seguir las instrucciones en las etiquetas de los productos y consulte con su farmacéutico, doctor u otro proveedor de salud médica antes de usarlos.

Tenga en cuenta que el aceite de linaza puede descomponerse fácilmente si se expone a la luz, calor o aire. El aceite de linaza se debe almacenar en una botella esmerilada y se debe proteger del calor. Se puede guardar en el refrigerador.

Otros nombres

Aceite de Linaza, ALA, Aliviraaii, Alpha-Linolenic Acid, Alasi, Brown Flaxseed Oil, Brown-Seeded Flax Oil, Common Flax Oil, Echter Lein, Flachs, Flachssamen, Flax Oil, Flax Seed Oil, Golden Flax Oil, Graine De Lin, Huile de Lin, Kattan, Keten, Lin, Lin Commun, Lin Oléagineux, Linho, Lino, Lino Comune, Lino Mazzese, Lino Usuale, Linseed Flax Oil, Linseed Oil, Linum crepitans, Linum humile, Linum usitatissimum, Malsag, n-3 Fatty Acid, Oil of Flaxseed, Omega-3 Fatty Acid, Saatlein, Ta Ma, Tisii.