viernes, 24 de agosto de 2012


Dieta a base de frutas, ¿una opción saludable?





Nuestro organismo necesita más de cuarenta nutrientes cada día para regular el metabolismo a veces se cometen errores producidos por la mala información recibida o entendida por el consumidor.
Antes de comenzar es necesario comentar que las frutas todas y cada una de ellas en su forma natural, (no transgénica) son muy útiles para la alimentación, pero también es necesario hace constar que, solo las frutas no aportan suficiente cantidad de todos los nutrientes.
El ser humano es omnívoro en su constitución y aún siendo vegetariano, en cualquiera de sus formas, las frutas constituyen incluso para los carnívoros una parte importante de la nutrición, pero no la única.
Las únicas excepciones a esta regla la constituyen los consejos y recomendaciones que puedan efectuar los Terapeutas Naturales (Naturopatas o Dietistas) que profesionalmente actúen con las personas que necesiten dietas por motivos especiales, sean estos tanto estéticos como de salud.

Por favor cuando leas el artículo, piensa que no es un alegato contra las frutas, pues estas son utilísimas para la mayoría de las personas. Sólo se trata de un recordario de lo útiles que son las frutas, pero los efectos contraproducentes que pueden tener en caso de llegar a convertirse en alimento único, siempre que no sea recomendado por el profesional de la salud y para determinados casos particulares, que sólo pueden ser comprobados en consulta por ellos.


Los alimentos contienen cantidades desiguales de nutrientes.

Las carnes destacan por el contenido proteico y de hierro; los pescados, por sus ácidos grasos omega-3; las verduras de hoja verde, por su contenido en folatos y magnesio; y las frutas, por su aporte de vitamina C, folatos y potasio.
En la leche sobresale el calcio y la vitamina D, mientras que en los aceites vegetales (como el de oliva y girasol) y en los frutos secos es reseñable la cantidad de vitamina E.
Nuestro organismo necesita más de cuarenta nutrientes cada día para regular el metabolismo, una cantidad y variedad que no puede ofrecer un único grupo de alimentos.
A continuación se explica por qué no es sano comer solo fruta y por qué es mejor comerla entera que en zumos.


¿Por qué no es “sano” comer solo fruta?

La mejor fórmula para obtener la energía necesaria y todos los nutrientes que precisa el organismo es seguir una dieta variada, tanto en cantidad como en tipo de alimentos y frecuencia de consumo.
Esta es una razón más que suficiente para evitar una modalidad dietética centrada en el consumo exclusivo de un grupo de alimentos, por muy sanos que estos sean, como es el caso de las frutas.

Estas conforman un variado y colorido grupo de alimentos considerados indispensables e insustituibles en el contexto de una dieta saludable y equilibrada. Ocupan un lugar destacado en la pirámide de la alimentación saludable y diversos organismos de salud y nutrición han marcado objetivos de consumo saludable: dos o tres frutas diarias, o el equivalente en suma con verduras y hortalizas, hasta alcanzar 400 gramos cada día.
Pese a ello, seguir una dieta a base de fruta no está justificado desde la óptica dietética y nutricional por dos razones principales:

Como fuente energética, se ingieren solo azúcares rápidos (fructosa o glucosa), que en determinadas circunstancias de salud y enfermedad pueden resultar contraproducentes, como en el caso de padecer diabetes, hipertrigliceridemia, tendencia a mareos y vahídos por hipoglucemia, altibajos emocionales, esfuerzo físico o intelectual intenso, etc.


Ojo con su ingesta única (salvo en casos recomendados por profesionales de la salud). Faltan nutrientes esenciales. En resumen, el compendio nutricional de las frutas es:

1.   Agua como elemento principal (80-90%).
2.   Azúcares de absorción rápida (fructosa, glucosa).
3.   Fibra soluble e insoluble.
4.   Cantidades apreciables de potasio, modestas de magnesio y escasas de calcio.
5.   Hierro y zinc.
6.   Vitamina A y carotenos.
7.   Vitamina C y folatos.
8.   Multitud de antioxidantes que tienen también la función de actuar como colorantes de las frutas (licopeno, beta-caroteno, antocianinas, etc).
9.   Sin embargo, las frutas carecen de nutrientes esenciales como las proteínas de alto valor biológico y los lípidos. Entre ellos, los ácidos grasos esenciales, con funciones clave en la regeneración, recuperación o crecimiento de los tejidos, en la formación y funcionamiento de hormonas, anticuerpos, neurotransmisores, enzimas, funcionalidad y elasticidad de las membranas celulares.


Más fruta entera, menos zumos

Al tomar la fruta en forma sólida se ingiere también fibra, que modula la absorción de los azúcares y mejora la metabolización de los nutrientes
El azúcar natural de la fruta es la fructosa.
Es el predominante en la mayoría de ellas y el que marca el delicioso y esperado sabor dulce cuando están maduras.
Pero la fructosa es un nutriente que está en el punto de mira. Su elevado, incluso exagerado, uso como aditivo endulzante (por lo general proveniente del maíz) en los alimentos procesados ha llevado a comprobar en distintas investigaciones que este es un componente pernicioso en determinados casos: desde la obesidad y el control del peso hasta el daño hepático, al favorecer los depósitos de grasa en el hígado, o el daño coronario, al alterar los lípidos plasmáticos (aumento de los triglicéridos y del colesterol "malo" o LDL2).

Aunque en el auge de estas patologías parece tener una influencia notable el elevado y creciente consumo de productos procesados edulcorados con fructosa, con relación a la fruta, también fuente de fructosa, las evidencias apuntan a que es menos aconsejable tomar zumos de fruta que la fruta entera, en estado sólido.
Hay estudios epidemiológicos en humanos que indican que la fructosa es más perjudicial cuando se toma como líquido, bien en bebidas azucaradas con fructosa o en zumos de frutas. Cuando se toma la fruta de forma sólida se ingiere también fibra, que modula la absorción de los azúcares y ayuda a una mejor metabolización de los nutrientes.


Un día (ojo sólo uno) a fruta

No es lo mismo seguir una dieta a base de frutas durante varios días o una temporada, que hacer una "cura" o una limpieza y comer solo fruta durante uno o dos días. En este segundo supuesto, se consigue un efecto depurativo, desintoxicante, descongestionante y diurético.
Para ello se ha de escoger el momento idóneo, que coincide con días relajados y tranquilos, en los que no se precisen esfuerzos físicos ni mentales importantes. Esta elección dietética puede ser interesante cuando se ha seguido durante una temporada o varios días una dieta desequilibrada y excesiva, con comilonas y celebraciones, se ha ingerido demasiado alcohol, se ha fumado en exceso o los menús han sido a base de comida rápida o demasiado contundentes y ricos en grasas y azúcares. En estos casos, el organismo se siente intoxicado y necesita un aporte mayor de agua, elementos diuréticos y antioxidantes que favorezcan la depuración, unas condiciones que reúne la fruta.
Al seguir uno o dos días este planteamiento de comer solo fruta, no tienen porqué notarse efectos desagradables, aunque pueden sentirse síntomas pasajeros relacionados con el bajo aporte energético o con el propio proceso depurativo: falta de energía, sensación de mareo, falta de fuerzas, dolor de cabeza, etc.
Por ello es importante contar con el asesoramiento y el apoyo de un Terapeuta Natural (naturopata-dietista-nutricionista). Además, si se tiene alguna patología, no se recomienda tomar solo fruta ni siquiera un día, si no hay consentimiento expreso del profesional de la salud correspondiente.

miércoles, 22 de agosto de 2012


CAÍDA DEL CABELLO






¿Qué es el ciclo normal de crecimiento y caída del cabello?

El ciclo normal de crecimiento del cabello dura entre 2 y 3 años. Durante esta fase, cada cabello crece, aproximadamente, 1 centímetro por mes. Alrededor del 90% del cabello del cuero cabelludo está creciendo al mismo tiempo. Alrededor del 10% del cabello del cuero cabelludo se encuentra en una fase de descanso al mismo tiempo. Después de 3 a 4 meses, el cabello en fase de descanso se cae y, en su lugar, comienza a crecer cabello nuevo.

Es normal que se caiga cabello todos los días, como parte de este ciclo. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar una caída excesiva (más que lo normal) del cabello. La caída del cabello de este tipo puede afectar a hombres, mujeres y niños.


Desde el punto de vista alopático.

¿Qué es el Efluvio Telógeno y cómo afecta a la caída del cabello?

El concepto del efluvio telógeno fue introducido por  Kligman  en 1961, al observar que el aumento de la perdida de pelo telogénico podría ser debido a una aceleración del ciclo capilar.

Y lo describió como la pérdida de cabellos normales que sigue a una evolución prematura de los folículos en fase anágena hacia fase telógena.

Dicha perdida de pelo comienza a ser evidente tras dos a cinco meses, mientras que en el efluvio anágeno la pérdida se manifiesta en días o semanas

La caída del pelo por el efluvio télogeno siempre es difusa o de distribución masculina; nunca es total.

Esta caída puede durar desde 6 meses hasta varios años siempre cuando no sobrevenga otro agente desencadenante.

De hecho existen numerosas condiciones que pueden provocar la pérdida capilar, por lo cual es importante analizar todos los factores posibles.

En 1993 Headington propuso cinco mecanismos por los que se puede manifestar el efluvio telógeno:

1.   Paso rápido de anágeno a telógeno: Los folículos entran en fase telogénica antes de haber terminado la anagénica.
2.   Retraso de la fase anágena: Algunos folículos se retrasan en su paso de anágeno a telógeno; cuando finalmente revierten a telógeno se manifiesta una situación de alopecia difusa aguda.
3.   Reducción de la fase anágena: Se manifiesta con una situación moderada de pérdida difusa del cabello que se acompaña de una limitación de la longitud del cabello
4.   Pérdida rápida telogénica: Se pierden los cabellos telogénicos en poco tiempo.
5.   Retraso de la fase telógena: Suele ir precedida de una disminución global del número de cabellos de modo no significativo.


Causas comunes que producen el efluvio telógeno

Hay muchas causas potenciales que pueden provocar el efluvio telógeno, pero las más comunes son las siguientes:

1.   Deficiencias de la dieta: Como la falta de vitaminas o minerales, particularmente de hierro.
2.   Hormonas/Embarazo/Parto: Niveles anormales de hormonas en mujeres, especialmente durante el embarazo y después, o la falta de nutrientes en el embrión.
3.   Alopecia inducida por fiebre: Altas temperaturas del cuerpo, en respuesta a enfermedades infecciosas crónicas, a las que las células del folículo responden reduciendo su actividad.
4.   Radiación ultravioleta: Bajas dosis de radiación UV puede destruir algunos de las células sensibles de los folículos y disminuir su actividad.
5.   Pérdida aguda de sangre: La pérdida de sangre puede vaciar de nutrientes al folículo, forzándolo a reducir su actividad.
6.   Hipertiroidismo o Hipotiroidismo: Las hormonas tiroideas tienen un profundo efecto sobre la actividad folicular.
7.   Efluvio neonatal: Los recién nacidos pueden tener pérdida de pelo en los primeros meses de vida.
8.   Estrés físico extremo: Intervenciones quirúrgicas.
9.   Estrés emocional: El estrés emocional crónico, o shocks repentinos, pueden causar efectos adversos en los folículos, aunque los mecanismos que los producen no son conocidos.
10.               Enfermedad severa: Esto puede modificar el normal funcionamiento del cuerpo y tener un impacto sobre los folículos.


Tratamiento

El tratamiento es el mismo que el del efluvio anágeno, siempre y cuando no exista asociada una alopecia androgenética, es determinar el agente etiológico que  inicio este tipo de calvicie, y tomar las medidas terapéuticas adecuadas.


Desde el punto de vista natural.

Ayurveda, es el sistema de Terapia Natural que se usa desde hace 5.000 años para la curación holística en la India.

Muchas de las aplicaciones de este sistema, se hacen cada vez más populares en balnearios, salones de belleza y fabricantes del cuidado de pelo, por todo el mundo debido a la eficacia en las soluciones que proporciona para cada tipo de problema.
Las recomendaciones del Ayurveda para el pelo, no son solo para el mantenimiento de la fuerza de pelo, el color y el lustre, también va dirigido al cuidado del pelo sin estar basado en sustancias químicas, que pueden ocasionar problemas de salud a largo plazo.


Ventajas del pelo sano en su interior

Como su piel, su pelo necesita la nutrición desde el interior.
Si su dieta es deficiente en productos de alimentación amistosos del pelo, o su digestión no es eficiente, todos los champús caros y los tratamientos de pelo en el mundo no serán eficaces en el mantenimiento del color y la longevidad de su pelo.
Si se quiere tener un pelo sano y brillante, como primera medida de salud debe estar muy pendiente no sólo de qué come, sino también de cuando come y como.


¿Qué comer para tener el pelo sano?

En vez de enfocarse en las sustancias nutritivas específicas o cantidades rígidas, el Ayurveda recomienda una mezcla de productos de alimentación sanos, naturales como la mejor manera y modo más sabroso de alimentar el pelo con una gran variedad de sustancias nutritivas.
La clave básica de toda recomendación, consiste en comer alimentos que sean enteros, naturales, orgánicos y frescos.


Recomendaciones ayurvédicas utilizadas en Terapia Natural.

Incluya muchas verduras en su dieta diaria.
Verdes, oscuras, frondosas tales como las remolachas, el brócoli, las zanahorias, el rábano blanco.
Hierbas frescas verdes como el cilantro, la menta y la albahaca.
Son todas opciones excelentes para un suministro variado y rico de sustancias nutritivas para su pelo.
Para servir estas comidas, es aconsejable que sea en dados o que estén bien cortaditas para una mejor digestión.
Añada especias “amistosas” para el pelo como el comino en los platos de verduras.
Las especias no sólo ofrecen su propia sabiduría de curación; también ayudan a transportar las sustancias nutritivas de otros productos de alimentación que usted come a las células y los tejidos del cuerpo.
Varíe las verduras que usted come  día a día.

Incluya muchas frutas en su dieta diaria.
Escoja los diferentes tipos de bayas, cítricos, melones y uvas dulces. Varíe las frutas que usted come día a día. Introduzca un puñado de pasas en agua caliente durante aproximadamente 30 minutos y cómalos cada mañana para promover la regularidad, esencial para la salud de su pelo.

El coco es apreciado en la medicina ayurvédica por su capacidad de alimentar el pelo y el cuero cabelludo.
La caída prematura del pelo está asociada en el Ayurveda con un desequilibrio en el dosha  Pitta, el principio de calor en el cuerpo. Para equilibrar el ardiente  Pitta, añada coco fresco rallado a las verduras o platos de grano, y beba el jugo fresco del coco. Este jugo  no sólo es delicioso y el refrescante, sino que también ofrece una variedad de sustancias nutritivas para su pelo. Además el coco contiene el aceite que previene la sequedad excesiva del cuero cabelludo y el pelo.

Los productos lácteos alimentan muy bien su pelo.
El Ayurveda recomienda la leche entera en particular, el queso fresco  y el yogur. La leche tradicionalmente es hervida y dejada a  una temperatura cómoda antes de ser bebida para mejorar la digestión de la misma.

Los granos enteros y las legumbres más pequeñas también ofrecen la alimentación a su pelo sin exigir demasiado su sistema digestivo.
Varíe los granos que usted come, y combine granos, frijoles, verduras, hierbas y especias en sumamente y tendrá un cóctel de sustancias nutritivas y ricas para su pelo.

Incluya nueces en su dieta diaria.
Ponga 8-10 almendras en  agua caliente, un rato y luego cómalas en el desayuno cada mañana. Las nueces también pueden introducirse en agua y contribuyen para la salud del pelo y el color.

Hay algunas hierbas ayurvédicas que se llaman hierbas keshya rasayanas, que promueven la salud total y la longevidad de su pelo. La Grosella india espinosa, en particular es apreciada por su capacidad de mantener el color del pelo y la fuerza. Está extensamente disponible en forma de  pastillas o en forma de polvo para ser consumida como un suplemento dietético.

Triphala, una combinación tradicional ayurvédica de tres frutas (de la cual la grosella es una) es también un tónico y un producto de limpieza interno.

jueves, 16 de agosto de 2012


Entender los resultados de un análisis de sangre



La interpretación de los resultados de una analítica puede dar lugar a confusiones, ya que algunos valores de normalidad dependen de cada persona

Los análisis de sangre forman parte de los controles médicos habituales.
En algunas ocasiones, interpretar los resultados puede resultar un tanto confuso, debido a términos que se desconocen y a valores de normalidad reflejados de distintas formas.
No obstante, lo mejor es confiar en el criterio del médico antes de alarmarse ante un resultado que no se entiende.
Además, hay que tener en cuenta dos aspectos: los valores de las determinaciones no siempre se expresan en las mismas unidades y las cifras de "normalidad" pueden tener pequeñas variaciones, ya que dependen del laboratorio que analice la muestra. De la misma manera, se recomienda seguir unas sencillas indicaciones antes de una analítica.


Análisis de las células de la sangre: el hemograma

Los tres grupos de células presentes en la sangre son: los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Los glóbulos rojos, también llamados hematíes o eritrocitos, son los corpúsculos (elementos) encargados de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del organismo. En su interior se halla la hemoglobina, que lleva el oxígeno y es la responsable del característico color rojo de la sangre.

Las analíticas reflejan varios valores de los glóbulos rojos. En primer lugar, es frecuente que conste el número de hematíes, expresado en millones por milímetro cúbico, cuyos valores normales oscilan entre 4.300.000 y 5.900.000/mL.
En el hemograma también se cuantifica la hemoglobina (entre 12,5 y 17gr/L), que a menudo es proporcional a los hematíes; es decir, cuando hay anemia, tanto el número de hematíes como la cifra de hemoglobina son bajos. El hematocrito es el tanto por ciento de hematíes en el volumen total de la sangre y también es un buen indicador para las anemias. Los resultados aceptables son distintos en hombres, de un 40,7% a un 50,3 %, que en mujeres, del 36,1% al 44,3%.

En el hemograma constan otros datos que resultan útiles: VCM (Volumen Corpuscular Medio, con valores entre 78 y 100 femtolitro, fL), que refleja el tamaño de los hematíes; HCM (Hemoglobina Corpuscular Media, que oscila entre 27 y 32 picogramos por célula, pg/cél), referido a la cantidad de hemoglobina de cada hematíe; y CHCM (Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media, de 32 a 36 gm/dL), que relaciona la cantidad de hemoglobina que lleva el hematíe con su volumen.

Respecto a los glóbulos blancos o leucocitos, el hemograma refleja su cifra total (consta con la palabra "recuento", con valores normales entre 3.500 y 11.000/mL) y las diferentes clases de leucocitos (se recoge como "fórmula leucocitaria"). Los leucocitos son el pilar básico de defensa frente a los microorganismos. Hay varios tipos y cada uno de ellos se encarga de una función específica: neutrófilos, linfocitos, monocitos y eosinófilos.

El número de leucocitos aumenta en las infecciones y predomina un tipo u otro, según el tipo de microorganismos (en las infecciones bacterianas aumentan los neutrófilos y en las provocadas por virus, los linfocitos y los monocitos). Pueden disminuir en infecciones muy graves, ante enfermedades de la médula ósea o como efecto secundario de algún fármaco.

Por último, el hemograma estudia las plaquetas (130.000 y 450.000/mL), que intervienen en la formación de coágulos sanguíneos. Las enfermedades hematológicas y los trastornos hepáticos son las causas más frecuentes que alteran su número.


Estudio de la función del hígado y del riñón: bioquímica

Las determinaciones relacionadas con el riñón son la urea (valor normal: 10 y 40 mg/dl), la creatinina (entre 0.6 y 1.2 mg/dl) y el ionograma. La creatinina es una proteína muscular que circula por la sangre y que se elimina a través de la orina. Sus niveles son uno de los indicadores más precisos del funcionamiento del riñón. La urea mide también la función renal y el grado de hidratación. Aumenta en la insuficiencia renal, en estados de deshidratación y en individuos con mucha masa muscular.

Dado que una de las funciones primordiales del riñón es la eliminación de agua y de electrolitos, el estudio de la función renal se complementa con el ionograma, que determina los niveles de sodio, potasio y cloro. Estos últimos, en ocasiones, se identifican con las siglas de la tabla periódica de elementos: Na (135-146 mEq/l), K (3,5-5,0 mEq/l)y Cl (98-106 mEq/l), respectivamente.

En el apartado de la bioquímica también se estudia la función del hígado. Los valores que se muestran como GOT/ALT (valor normal entre 0 y 37 U/L ), GPT/AST (entre 0 y 41 U/L) y GGT (entre 11 y 50 U/L) corresponden a lo que de forma genérica se conoce como transaminasas. Son enzimas que se hallan en el interior de las células hepáticas. Valores por encima de los normales denotan que hay un proceso que provoca una inflamación. Estos procesos pueden ser de índole tan variada como una hepatitis (aguda o crónica) o los efectos tóxicos del alcohol o de ciertos fármacos.

La fosfatasa alcalina es otra enzima que está presente en el hígado, además de estarlo en otras zonas como el hueso, y su valor oscila entre 40 y 129 U/L. Suele elevarse en problemas de obstrucción de las vías biliares y en algunas alteraciones del hueso, como en la fase de consolidación de una fractura o en infiltraciones tumorales. A menudo, los niños tienen cifras altas de fosfatasa alcalina durante la etapa de crecimiento.

Los niveles de fosfatasas alcalinas y bilirrubina (0,2 mg/dL y 1 mg/dL) también son indicadores de la salud del hígado. La bilirrubina se forma al destruir la hemoglobina y la capta el hígado, que la elimina por la bilis. Cuando este no es capaz de metabolizarla correctamente (como ocurre en diversas hepatopatías) o cuando hay algún problema en la excreción de la bilis (como piedras en la vesícula), se detectan niveles elevados de bilirrubina. Si son importantes, ocurre un tinte amarillento de la piel, muy característico, que se conoce como ictericia.


Estudio del metabolismo: la glucosa y el colesterol

Antes de un análisis de sangre, se recomienda no realizar ejercicio intenso, no fumar y evitar una cena copiosa
La glucosa es un azúcar (hidrato de carbono) considerado como la principal fuente de energía para las células. Sus niveles varían durante el día y son máximos en las 2 horas que siguen a la ingesta y mínimos tras ayunos prolongados. Los niveles normales oscilan entre 70 milígramos por decilitro de sangre (mg/dL) y 110 mg/dL. El diagnóstico de diabetes se establece cuando hay dos determinaciones en ayunas por encima de 126 mg/dL o una por encima de 200 mg/dL, aunque sea después de una comida.

En el caso de que los valores de glucemia estén por encima de 100mg/dL, pero por debajo de 126mg/dL, se habla de intolerancia a la glucosa, que puede indicar un estado previo de diabetes. En estos casos, se recomienda hacer un estudio de sobrecarga de glucosa: consiste en administrar un preparado con 75 gr de glucosa y determinar la glucemia a las 2 horas. Si se obtienen valores entre 140 y 199, se establece también el diagnóstico de diabetes.

Para el estudio de las grasas o lípidos, las analíticas determinan los valores del colesterol y los triglicéridos. Del colesterol se estudian sus niveles totales y algunas de sus fracciones, que se conocen como colesterol "bueno" (HDL) y colesterol "malo" (LDL). El colesterol es un elemento imprescindible para la vida, ya que es el precursor de algunas hormonas y de los ácidos biliares. Dado que es una sustancia grasa, no es soluble en el agua de la sangre y necesita una lipoproteína que la transporte. Las lipoproteínas más conocidas son la LDL y la HDL. La LDL es la responsable del transporte del colesterol a los tejidos, por lo que si es elevada, contribuye a que se deposite mas colesterol en las paredes de las arterias. Por el contrario, la HDL retira el colesterol de los tejidos y, por ese motivo, se conoce de manera popular como colesterol "bueno".

La interpretación de los resultados que figuran en la analítica puede dar lugar a confusiones ya que, al contrario de lo que ocurre con la glucemia, no hay unos valores de "normalidad" que se acepten para todo el mundo, sino que están en función de cada persona y dependen de su riesgo cardiovascular. Esto significa que no se recomiendan los mismos niveles de colesterol a una persona que haya padecido un infarto que a otra joven, sana y no fumadora.

Como orientación, las personas que hayan padecido un problema cardiovascular (infarto, accidente vascular cerebral...) deben mantener el colesterol total por debajo de 200 mg/dl y la fracción LDL, entre 70-100 mg/dl (o 2,58 mmol/l). Por el contrario, si el riesgo cardiovascular es bajo, es suficiente que se mantengan niveles de LDL por debajo de 130 mg/dl. Los triglicéridos corresponden a la grasa que ingerimos con la dieta. Aumentan con las dietas ricas en grasas y en personas con sobrepeso o con ingesta alcohólica importante. Se recomiendan valores por debajo de 150 mg/dL.


PREPARARSE PARA UNA ANALÍTICA DE SANGRE

1.   Es aconsejable retrasar la analítica al menos tres semanas, si se ha padecido alguna enfermedad leve o cambios en la dieta (vacaciones, navidad...), o tres meses, en caso de cirugía o enfermedad grave.
2.   Mantener la dieta, estilo de vida y peso habitual en las dos semanas previas a la extracción.
3.   Si el motivo de la analítica es el estudio de colesterol y triglicéridos, es mejor realizar la extracción tras 12-14 horas de ayuno. También es una buena idea evitar una cena copiosa o rica en grasas la noche anterior.
4.   Evitar la realización de ejercicio físico intenso en las 24 horas previas a la extracción.
5.   No fumar en las tres horas anteriores.
6.   Para los análisis de orina, no se necesita preparación especial. La muestra idónea es la primera orina de la mañana porque representa la de toda la noche (10-12 horas) y es más probable que revele alteraciones.
7.   Antes de recoger la muestra de orina, se recomienda lavar y secar los genitales para garantizar la ausencia de microorganismos que puedan contaminarla. Por el mismo motivo, debe desecharse la primera orina y recoger a partir de la mitad del chorro miccional.
8.   En caso de que la muestra de orina o de heces se recoja en casa, es mejor conservarla en el frigorífico si se demora su traslado al laboratorio.

viernes, 29 de junio de 2012


La carne de pollo






El pollo es una de las carnes más magras y más versátiles a la hora de cocinarlo
El pollo es el ave gallinácea de cría, macho o hembra, sacrificada con una edad máxima de 20 semanas (5 meses) y un peso que oscila entre 1 y 3 kilos. En la actualidad, el pollo se cría de manera intensiva en las granjas, y en tres meses se consigue 1 kilo de esta ave. Debido a su gran versatilidad en la cocina y a su precio económico, es un alimento muy común en todos los hogares.

El pollo se comenzó a domesticar en el valle del Indo, río de Asia meridional, hace aproximadamente cuatro mil quinientos años, desde donde pasó a Persia (actual Irán) a través de los intercambios comerciales. Durante la Edad Media su consumo disminuyó, ya que se preferían las pulardas, capones y gallinas, para volver a reaparecer hacia el siglo XVI.

El consumo de pollo ha sufrido grandes altibajos a lo largo de la historia. Tras la segunda guerra mundial, su consumo se popularizó en gran medida debido a la cría industrial de los animales. Hasta no hace muchos años, comer un pollo era considerado en España un auténtico lujo que quedaba reservado para los grandes acontecimientos familiares, era un excepcional manjar de domingos y festivos, y estaba asociado tradicionalmente con el festín familiar por excelencia, el de Navidad.
Sin embargo, y dada la gran demanda de esta carne, los pollos alimentados con grano han dado paso a los criados de forma intensiva. Así, su precio ha disminuido de forma considerable, hasta el punto de ser en la actualidad una de las fuentes cárnicas más económicas.


Tipos de pollos

Además del definido como pollo, se pueden diferenciar otros tipos en función del sexo y la edad del ejemplar en el momento del sacrificio, variables que determinan las características organolépticas de la carne.
- El pollo picantón es el ejemplar que se sacrifica con un mes de edad y 500 g de peso. Presenta una carne tierna y con poco sabor, muy adecuada para preparar al grill o a la parrilla.
- El pollo tomatero o coquelet, se sacrifica con un peso de 500-1000 g, proporcionando una carne firme, delicada y de buen sabor. Se puede cocinar de la misma forma que al pollo picantón.
- La pularda es la hembra castrada y sobrealimentada sacrificada a los 6-8 meses de edad, con un peso de 2,5-3 kg. Presenta una carne firme, tierna, sabrosa y de color blanco, y se presta a las mismas preparaciones que el pollo.
- El capón es el ejemplar macho castrado y sobrealimentado, sacrificado con un peso de 3-3,5 kg. Presenta gran cantidad de grasa entreverada, de modo que resulta una carne tierna, sabrosa y aromática, muy adecuada para preparar rellena y asada.
- Con el nombre de gallina se designa a la hembra adulta y sacrificada tras agotar su capacidad de puesta. Se la emplea principalmente en la elaboración de caldos y sopas, ya que proporciona una carne dura, fibrosa, grasa y de intenso sabor.

Por otra parte, se pueden diferenciar dos tipos de pollo en función de la cría: el pollo industrial o de granja y el pollo rural, de caserío o de grano.
A partir de la década de los años sesenta, estos últimos han sido sustituidos prácticamente en su totalidad por los pollos industriales, ya que el coste productivo de éstos es menor. La diferencia entre ambos estriba en que el pollo rural es alimentado con grano, en espacios libres y sin recibir medicamentos. El tiempo que requiere para alcanzar el peso de sacrificio es mayor, aunque su carne es más sabrosa que la del pollo industrial, tiene menos grasa y resulta más firme. El pollo industrial se cría de forma intensiva y se engorda rápidamente con piensos. De este modo, se ha conseguido abaratar mucho el producto y satisfacer así la gran demanda que existe. La carne, de color más pálido, presenta un sabor y un aroma menos pronunciados.


Propiedades nutritivas

Se pueden apreciar variaciones en la composición de la carne, en función de la edad del animal sacrificado. Los ejemplares más viejos son más grasos. También existen diferencias en la composición de las distintas piezas cárnicas, como en el caso de la pechuga, cuyo contenido en proteínas es mayor que el que presenta el muslo.
El contenido, distribución y composición de la grasa del pollo es similar al del resto de las aves de corral. Tampoco se aprecian grandes diferencias en lo referente al aporte proteico, equiparable al de la carne roja.
Respecto al contenido vitamínico, destaca la presencia de ácido fólico y vitamina B3 o niacina. Entre los minerales, el nivel de hierro y de zinc es menor que en el caso de la carne roja, aunque supone una fuente más importante de fósforo y potasio. El valor nutritivo de los menudillos de pollo es muy alto, especialmente el hígado. Éste presenta un contenido en proteínas y lípidos similar al de la carne, aunque destaca su aporte en minerales y vitaminas, principalmente vitamina B12, A, vitamina C y ácido fólico. Por otro lado, los menudillos contienen una gran cantidad de colesterol.


Ventajas e inconvenientes de su consumo

La carne de pollo es muy fácil de digerir, más incluso que la de pavo. Además, por su versatilidad en el modo de cocinado, es un alimento muy adecuado en dietas de control de peso, siempre y cuando se elijan las piezas del animal más magras como la pechuga, se elimine la piel y se prepare a la plancha o al horno, técnicas culinarias que exigen poca aceite.
Puesto que los menudillos de pollo contienen gran cantidad de colesterol, este aspecto ha de ser tenido en cuenta en caso de padecer hipercolesterolemia o enfermedades cardiovasculares.

La carne de pollo es una de las más bajas en purinas, así que limitando la cantidad a 80 - 100 gramos por ración, puede formar parte de la dieta de personas con hiperuricemia (ácido úrico elevado).


En la cocina

El pollo es un alimento muy versátil que se presta a multitud de preparaciones culinarias. La preparación más sencilla y tal vez la que resalte más su sabor, es el asado. El pollo admite todos los acompañamientos imaginables, con verduras y hierbas aromáticas, escabechados y en adobo.
Antes de cocinar un pollo, y una vez eviscerado, se lo ha de lavar interna y externamente con agua potable.
Son tantas las formas de cocinar el pollo como gustos regionales existen: entero o en piezas, frito, guisado, estofado, a la plancha, asado al horno, al grill, con espetón, al microondas, salteado y hervido.

El despiece básico consiste en partir el ejemplar a lo largo del esternón y separar el espinazo cortando a ambos lados con el cuchillo. De esta forma se obtienen las pechugas con las alas, que también se pueden separar. A continuación, se separan las patas cortando a la altura de la articulación y, finalmente, se separa el muslo del contramuslo. La pechuga es la parte más adecuada para la obtención de filetes, y la podemos comprar entera o fileteada. Resulta algo más seca que el muslo debido a que contiene menos grasa.
En general, los ejemplares más jóvenes resultan muy apropiados para ser cocinados al horno, mientras que los de mayor edad precisan cocciones prolongadas como guisos y estofados, para conseguir ablandar su carne.
Para los caldos y sopas se suelen emplear las alas y la carcasa. También se puede añadir el caldo para dar gusto a la masa de croquetas de ave.
Es muy importante que la carne esté bien hecha, de forma que se asegure la destrucción de la salmonella, bacteria causante de la salmonelosis.
Igualmente, conviene tener en cuenta que el método empleado influye en la cantidad de grasa final y por tanto de calorías. Muchas veces las partes más magras (pechugas) se suelen cocinar envueltas en lonchas de tocino o rebozadas para que no pierdan jugosidad, de modo que aumentan ostensiblemente las calorías del plato.

Además de su consumo directo, la carne de pollo se emplea en la industria alimentaria para la elaboración de diferentes derivados, como salchichas cocidas, pastas finas tipo paté, rollos loncheables de carne o platos precocinados.


Criterios de calidad en la compra y conservación

La carne de pollo es de color blanco, aunque puede presentar una tonalidad ligeramente amarillenta, lo que significa que ha sido alimentado con maíz.
A la hora de la compra, se pueden encontrar diferentes formas de presentación. Las aves comercializadas para cocinar ya están evisceradas, aunque se pueden adquirir limpias, conservado los mendulillos (hígado, corazón y molleja).
Otra opción es adquirir piezas cárnicas sueltas, aunque en este caso hay que tener en cuenta que la carne es más perecedera que si se presenta el ave entera y cubierta por la piel.

Un buen ejemplar de pollo fresco debe presentar las patas de un color amarillo claro, con escamas pequeñas, y la piel no debe estar pegajosa, será bastante lisa y tersa, de color uniforme y sin manchas. Debe tener el cuello fuerte, los muslos gruesos y redondeados y la pechuga ancha y rolliza. El ojo brillante y poco hundido en la órbita. La presencia de reflejos violetas o verdosos en la carne, el oscurecimiento del extremo de las alas, así como la decoloración verdosa alrededor del cuello, son claros síntomas de que la carne no es muy fresca.
Podemos encontrar los pollos en las carnicerías con cabeza y patas. El carnicero los suele guardar dos o tres días para que desarrolle el sabor, antes de ponerlos a la venta.

Una vez en el hogar, se recomienda retirar en primer lugar el plástico con el que frecuentemente se envuelven, y sustituirlo por papel de aluminio, si no se va a preparar inmediatamente. El pollo sin eviscerar se mantiene durante poco más de 24 horas. Crudo y eviscerado no debe permanecer más de dos días en la nevera. Si está cocinado se puede guardar tres o cuatro días, y si se congela, puede guardarse hasta 6 meses. El caparazón y las alas del pollo se pueden congelar y ser utilizados en otra ocasión para hacer caldos y sopas.


Beneficios para la salud del pollo

Las personas que comen carne y buscan formas de reducir la cantidad de grasa en sus comidas, pueden hacerlo comiendo pollo. La parte más magra del pollo es la pechuga de pollo. La grasa de pollo también es menos saturada que la grasa saturada de la carne de vacuno.

Sin embargo, comer la piel de pollo, duplica la cantidad de grasa que ingerimos de este alimento. Por esta razón, es mejor quitarle la piel al pollo antes de cocinarlo.


El pollo es un alimento rico en proteínas

El pollo es un alimento rico en proteínas, ya que 100 gramos proporcionan aproximadamente el 65% de la cantidad diaria recomendada de proteínas que necesita de media una persona adulta. La estructura de los seres humanos y los animales se basa en las proteínas. Obtenemos nuestros aminoácidos de fuentes de proteínas origen animal y vegetal para luego, reorganizar el nitrógeno de forma que nuestro organismo obtiene el patrón de aminoácidos que necesite.


Pollo para prevenir la osteoporosis

Los estudios demuestran que algunos sectores de la población, especialmente las personas mayores, consumen pocas proteínas en su dieta. Mantener una dieta alta en proteínas puede ser importante para combatir la osteoporosis en las personas mayores y las proteínas del pollo pueden ayudar a mejorar la cantidad de proteínas de la alimentación diaria.

En un estudio, se comprobó que en hombres y mujeres de entre 70 y 90 años que seguían una dieta alta en proteínas, se reducía significativamente su osteoporosis respecto a personas que consumían menos alimentos con proteínas en su dieta.

El consumir proteínas de origen animal, así como tomar de proteínas en general, se asocia con la preservación de una buena salud de los huesos.


Nutrientes del pollo contra el cáncer

El pollo es una muy buena fuente de vitamina B3, la niacina, una vitamina que protege contra el cáncer. Los componentes del ADN requieren niacina, y una deficiencia de niacina (así como otras vitaminas del complejo B) están relacionados directamente con la genética de nuestro organismo y una carencia de estas vitaminas, podría provocar daños en el ADN. 100 gramos de pollo proporcionan aproximadamente el 70% de la cantidad diaria recomendada de niacina que necesita una persona de media.

El pollo es también una buena fuente de minerales, concretamente de selenio. El selenio es un mineral importante para la salud humana.

Es un componente esencial de varias funciones metabólicas principales entre las que se incluyen, el metabolismo de la hormona tiroidea, los sistemas de defensa antioxidante y la función inmune. Varios estudios también indican que tomar alimentos ricos en selenio puede reducir la posibilidad de padecer cáncer.


Pollo para prevenir la enfermedad de Alzheimer

La investigación publicada en la edición de agosto de 2004 de la revista Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry indica que el consumo regular de alimentos ricos en niacina como el pollo protege contra la enfermedad de Alzheimer y el deterioro cognitivo que esta enfermedad provoca.

Investigaciones han demostrado que la niacina, vitamina abundante en el pollo, puede reducir considerablemente la pérdida de habilidades cognitivas que produce la enfermedad de Alzheimer.

Vitaminas del pollo para tener más energía
El pollo es no sólo una muy buena fuente de niacina, también es un alimento rico en vitamina B6. Esta particular combinación de vitaminas del complejo B hace que el pollo un alimento muy útil para apoyar el metabolismo de energía de nuestro organismo, ya que estas vitaminas del complejo B son cofactores que participan como enzimas que ayudan a producir las reacciones metabólicas del cuerpo.

Ambas vitaminas del complejo B son importantes para la producción de energía. Además de su relación con el ADN, la niacina es esencial para transformar proteínas, grasas y carbohidratos en energía útil.

La niacina ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, optimizando la acción de la insulina. La vitamina B6 es esencial para la transformación los hidratos de carbono en azúcar y almidón, sobre todo, la vitamina B6 es necesaria para la degradación del glucógeno, la forma en que el azúcar se almacena en las células musculares y en menor medida, en nuestro hígado. 100 gramos de pollo proporcionan aproximadamente el 30% de la cantidad diaria recomendada de vitamina B6 que necesita una persona de media.


Vitaminas del pollo: Saludables para el corazón

Además de su papel en el metabolismo de la energía, la vitamina B6 desempeña un papel fundamental como fuente de metilo en los procesos celulares básicos de la metilación, mediante el cual los grupos metilo son transferidos de una molécula a otra, dando lugar a la formación de una amplia variedad de moléculas activas. Cuando los niveles de vitamina B6 son insuficientes, la disponibilidad de grupos metilo también se reduce.

Un resultado de la falta de grupos de metilo es que las moléculas que normalmente se transforman rápidamente en otros tipos de moléculas no sólo no cambian, sino que se acumulan. Una de estas moléculas, la homocisteína, es tan perjudicial para las paredes de los vasos sanguíneos que los altos niveles se consideran un factor de riesgo significativo para padecer enfermedades cardiacas. Como se comentaba anteriormente, 100 gramos de pollo proporcionan aproximadamente el 70% de la cantidad diaria recomendada de vitamina B6 que necesita una persona de media.

Cómo seleccionar y almacenar el pollo
Cuando compres un pollo entero, busca los pollos que tengan un aspecto firme y rechoncho, con la pechuga redondeada. Tanto si compras un pollo entero o a piezas, el pollo debe sentirse flexible al tacto, y no debe tener un olor fuerte. No debes comprar un pollo si la fecha de caducidad de su etiqueta ya ha expirado.


El color de la piel del pollo ya sea blanca o amarilla, no tiene ninguna incidencia en su valor nutricional. Sin importar el color, la piel del pollo debe ser opaca.

Si compras un pollo congelado, asegúrate de que está congelado y no tiene restos de hielo o quemaduras por congelación. Además, evita comprar pollo congelado en el cual se ha congelado el líquido del envase ya que esto puede indicar que se ha descongelado y vuelto a congelar.

Si es posible, compra pollos que han sido alimentados orgánicamente y criados al aire libre, ya que estos métodos de cría de aves domésticas producen pollos que son más sabrosas y mejores para tu salud.

Los pollos que han sido alimentados orgánicamente, se alimentan con una dieta ecológica y se crían sin el uso de hormonas o antibióticos. En las granjas de cría de pollos se les permite estar al aire libre en lugar de tener los pollos confinados en el gallinero.

En lugar de comprar pechugas de pollo sin piel en la tienda para tener carne de pollo baja en grasa, puedes comprarlas con piel y quitársela después de haberlas cocinado. De esta forma tendrás unas pechugas más jugosas y sabrosas con más aroma sin aumentar significativamente su cantidad de grasa.

El pollo se debe almacenar en la sección más fría del refrigerador. Si el envase está intacto, es mejor guardarlo así en el refrigerador. Si el envase no está cerrado y se pierden líquidos de pollo, vuelve a envolverlo correctamente antes de guardarlo. Esto es muy importante para asegurarse de que el pollo no contamina otros alimentos en el refrigerador. El pollo crudo dura de dos a tres días en el refrigerador.

Para congelar el pollo, sácalo de su envase, lávalo y sécalo después. Utilizando papel de aluminio o papel para el congelador, envuelve las piezas de pollo con cuidado para que los envoltorios sean lo más herméticos posible. Se puede conservar el pollo en el congelador durante un año aproximadamente.

Cómo disfrutar el pollo
Consejos para cocinar con pollo
Al manipular el pollo crudo, has de tener mucho cuidado para que no entre en contacto con otros alimentos que tengas en la cocina. Después de manipular el pollo, lava muy bien la tabla de cortar, el cuchillo que uses para cortar el pollo y los demás utensilios y tus manos muy bien, con agua caliente y jabón.

Si la receta requiere el marinado, siempre debes hacerlo en el refrigerador porque el pollo es muy sensible al calor, que puede aumentar las posibilidades de deterioro. Cuando vayas a descongelar un pollo congelado, debes hacerlo en el refrigerador y no a temperatura ambiente. Pon el pollo en un plato para recoger el líquido que se desprenda del pollo.

Puedes disfrutar más de pollo asado en verano añadiéndole ensalada, brócoli, coles de bruselas, col o coliflor. Estas verduras crucíferas aumentan en gran medida la capacidad de nuestro cuerpo para desintoxicar las aminas heterocíclicas, los compuestos cancerígenos que se producen cuando la carne se hace a la parrilla o al carbón.


Ejemplos de recetas de pollo

La ensalada de pollo es una receta de pollo que se puede preparar de muchas maneras y puede servir para el almuerzo o la cena. Una posible receta de ensalada de pollo, es combinar el pollo con el zumo de limón y aceite de oliva. Mézcla el pollo con guisantes, puerros, almendras y pasas.

Para una comida rápida con un toque asiático, fríe una pechuga de pollo picada con los vegetales que más te gusten. Añade salsa de soja, semillas de sésamo, jengibre, ajo y/o condimentos a tu elección.

Añade alubias blancas de chili a pechuga de pollo trozeada, cortada en dados, para un plato rico en proteínas y excelente calidad nutricional.

Envuelve las piezas de pollo a la plancha con una tortita de trigo integral, añádele tomates picados y cebolla, ponle queso rallado. Tendrás un burrito de pollo sabroso y saludable.


Problemas con el pollo

El uso de los antibióticos para la producción de aves de corral puede aumentar la resistencia de las bacterias a los medicamentos cuando los pollos se consumen por las personas. Si comes pollo, es mejor comprar pollos alimentados de forma ecológica, por este motivo y como los comentados anteriormente.


Aumento de posibilidad de ataque cardiaco

El comer carne blanca, como la carne de pollo, más de 12 veces al mes, incrementa las probabilidades de tener un problema cardiaco en un 18% según muestra un estudio.

Los participantes del estudio que consumieron 8 o más porciones de carne roja o 12 o más porciones de carne blanca tenían más probabilidades de tener un ataque al corazón, en comparación con aquellos con bajo consumo de carne (menos de 4 porciones de carne roja y menos de 8 porciones de carne blanca al mes).

Por ello es recomendable limitar el consumo de carnes rojas a una vez por semana y la carne blanca a dos veces por semana. Disfruta de más comidas con pescado, huevos, granos enteros y las combinaciones de leguminosas.


Pollo y purinas

El pollo contiene sustancias naturales llamadas purinas. Las purinas se encuentran comúnmente en las plantas, animales y seres humanos. En algunos individuos que son susceptibles a la purina los problemas relacionados con el consumo excesivo de estas sustancias puede causar problemas de salud.

Dado que las purinas se pueden dividir para formar el ácido úrico, la acumulación de purinas en el cuerpo de forma excesiva puede conducir a la acumulación de exceso de ácido úrico. La condición de salud denominada gota y la formación de cálculos renales de ácido úrico son dos ejemplos relacionados con los problemas que pueden producirse por una ingesta excesiva de alimentos que contienen purinas. Por esta razón, las personas con problemas renales o gota, deberían limitar o evitar la ingesta de alimentos que contienen purinas como el pollo.