lunes, 17 de octubre de 2011


Parabeno o Parabene




¿Qué son?

Los parabenos, o parabenes, son un grupo de productos químicos utilizados como conservantes en la industria cosmética y farmacéutica, efectivos en variadas formulaciones. Estos compuestos y sus sales son usados principalmente por sus propiedades bactericidas y fungicidas.
Pueden ser encontrados en champús, cremas hidratantes, geles para el afeitado, lubricantes sexuales, medicamentos tópicos y parenterales, autobronceadores y dentífricos.

También son utilizados como aditivos alimentarios. En la conservación de alimentos se utilizan desde la década de 1930, para la protección de derivados cárnicos, especialmente los tratados por el calor, conservas vegetales y productos grasos, repostería y en salsas de mesa. Se usan en relleno de pasteles, refrescos, jugos, aderezos, ensaladas, jaleas con edulcorantes artificiales, mientras el éster de heptilo se usa en la cerveza. También se han utilizado en productos médicos para uso tópico.

Algunos parabenos se encuentran en plantas; por ejemplo, el metilparabeno se halla en el arándano, donde actúa como agente antimicrobiano.
Sin embargo, cuando los parabenos se ingieren son metabolizados haciéndoles perder su grupo éster, de forma que su actividad xenoestrogénica disminuye. El metilparabeno es más eficaz contra mohos, mientras que el propilparabeno lo es contra las levaduras.

Su eficacia como conservantes en combinación con su bajo coste???? (comercial no para la salud), su largo historial de inocuidad en su uso y la no demostrada eficacia de ingredientes naturales como el extracto de semilla de toronja probablemente explican por qué los parabenos son tan comunes.
Sin embargo, está creciendo la controversia acerca de estos productos, y algunas organizaciones que se adhieren al principio de precaución se oponen a su uso cotidiano.


Estructura química general de un parabeno:

Para-ácido hidroxibenzoico,
Donde R es un grupo alquilo.
Los parabenos, o parabenes, son un grupo de productos químicos utilizados como conservantes en la industria cosmética y farmacéutica, efectivos en variadas formulaciones. Estos compuestos y sus sales son usados principalmente por sus propiedades bactericidas y fungicidas. Pueden ser encontrados en champús, cremas hidratantes, geles para el afeitado, lubricantes sexuales, medicamentos tópicos y parenterales, autobronceadores y dentífricos. También son utilizados como aditivos alimentarios.
Su eficacia como conservantes en combinación con su bajo coste, su largo historial de inocuidad en su uso y la no demostrada eficacia de ingredientes naturales como el extracto de semilla de toronja probablemente explican por qué los parabenos son tan comunes.
Sin embargo, está creciendo la controversia acerca de estos productos, y algunas organizaciones que se adhieren al principio de precaución se oponen a su uso cotidiano.

Los parabenos son ésteres del 4-ácido hidroxibenzoico, también llamado p-ácido hidroxibenzoico o para-ácido hidroxibenzoico, de donde deriva su nombre. Los parabenos más usuales son metilparabeno (methylparaben, Número E E218), etilparabeno (ethylparaben, E214), propilparabeno (propylparaben, E216) y butilparabeno (butylparaben). Parabenos menos comunes son isobutilparabeno (isobutylparaben), isopropilparabeno (isopropylparaben), bencilparabeno (benzylparaben) y sus sales. Su estructura química general se puede ver en la figura superior, donde R simboliza un grupo alquilo como metilo, etilo, propilo o butilo.


Repercusiones

La bióloga molecular Philippa Darbre, de la Universidad de Reading, afirma que el tipo de ésteres de parabenos encontrado en los tumores de mama indica que proceden de su aplicación a través de la piel, por el uso de desodorantes, cremas o sprays en la axila. Algunos parabenos se encuentran en plantas; por ejemplo, el metilparabeno se halla en el arándano, donde actúa como agente antimicrobiano. Sin embargo, cuando los parabenos se ingieren son metabolizados haciéndoles perder su grupo éster, de forma que su actividad xenoestrogénica disminuye.


Síntesis

Todos los parabenos usados comercialmente son producidos de forma sintética, aunque algunos de ellos son idénticos a los encontrados en la naturaleza. Son producidos mediante la esterificación del 4-ácido hidroxibenzoico con el alcohol apropiado. El 4-ácido hidroxibenzoico es, a su vez, producido industrialmente mediante una modificación de la reacción de Kolbe-Schmitt, usando fenóxido de potasio y dióxido de carbono.


Toxicología

Los parabenos han sido considerados inocuos por su perfil de baja toxicidad y su largo historial de uso seguro. Estudios en roedores sobre los efectos agudos, subcrónicos y crónicos indican que los parabenos son prácticamente no tóxicos. Los parabenos se absorben, metabolizan y excretan de forma rápida. Los principales metabolitos de los parabenos son p-ácido hidroxibenzoico (pHBA), p-ácido hidroxihipúrico (M1), p-hidroxibenzol (glucuronida, M3) y p-carboxifenilsulfato (M4).


Reacciones alérgicas

En la mayoría de individuos, los parabenos no resultan irritantes ni sensibilizantes. Sin embargo, a aquellos que tienen alergia a los parabenos, un pequeño porcentaje de la población, su uso les puede ocasionar irritación de la piel, dermatitis de contacto y rosácea.


Cáncer de pecho

Un estudio científico expone el hallazgo de parabenos en muestras de tumores mamarios. La validez de este estudio ha sido discutida en la literatura científica. Sin embargo, este estudio ha alimentado la creencia de que los parabenos que contienen los desodorantes u otros cosméticos habrían migrado al tejido mamario contribuyendo al desarrollo de los tumores. De todas formas, no ha sido demostrado que los parabenos causen cáncer y no hay ninguna evidencia científica de relación con ningún tipo de tumor. Aunque algunos científicos creen que puede haber una correlación basándose en el primer estudio citado. En este estudio británico se hallaron altas concentraciones de parabenos en 18 de las 20 muestras analizadas. Este argumento se sostiene con la propiedad de los parabenos de imitar la acción de los estrógenos, conocidos por su capacidad de contribuir al desarrollo del cáncer de mama.
Una reciente revisión de los datos disponibles concluye así: "Es biológicamente inverosímil que los parabenos puedan aumentar el riesgo de cualquier variable mediada por los estrógenos, incluyendo efectos en el sistema reproductivo masculino o en el cáncer de pecho; y el efecto de una exposición, en el peor de los casos, cotidiana, presentaría menos riesgos que los propios que tiene la ingestión en la dieta de fitoestrógenos como la daidzeína". Además, la Sociedad Americana de Cáncer (American Cancer Society) ha concluido que no existe ninguna evidencia científica de que el uso de cosméticos como desodorantes incremente el riesgo individual de desarrollar cáncer de mama.
Incluso aunque es imposible conectar directamente parabenos y tumores basándose en los estudios actuales, también lo es afirmar que los parabenos son seguros ya que los efectos de su exposición a largo plazo en la salud son desconocidos. "Con esta investigación no es posible decir si realmente los parabenos causaron esos tumores, pero sí que pueden estar relacionados con el aumento de casos de cáncer de mama. Dado que esta enfermedad mata a muchas mujeres y que un muy alto porcentaje de mujeres jóvenes utiliza desodorantes en las axilas, creo que deberíamos llevar a cabo más investigaciones sobre los parabenos y en qué partes del cuerpo pueden ser hallados", ha dicho el doctor Philip Harvey, editor del Journal of Applied Toxicology, donde fue publicado el estudio.


Actividad estrogénica

Experimentos en animales han demostrado que los parabenos tienen una débil acción estrogénica, actuando como xenoestrógenos. En un estudio in vivo, se determinó que el efecto del butilparabeno era aproximadamente 100,000 veces más débil que el estradiol, aunque este efecto sólo fue observado cuando se empleaban dosis 25,000 veces mayores a las utilizadas realmente en los conservantes de los productos.Como el efecto estrogénico depende de la dosis, puede calcularse que a dosis normales en el uso del butilparabeno, éste es de 100,000 x 25,000; es decir, 2,500,000 veces más débil que el estradiol. En el mismo estudio se determinó que la actividad estrogénica in vivo de los parabenos es 1,000 veces menor (3 órdenes de magnitud) que la misma in vitro, probablemente por el rápido metabolismo de los parabenos comparado con el de los metabolitos no estrogénicos. Los datos in vivo son aceptados como más relevantes que los in vitro.
La actividad estrogénica de los parabenos crece con la longitud de su grupo alquilo. Se cree que el propilparabeno es también estrogénico en cierto grado, aunque se puede esperar que lo sea menos que el butilparabeno por su menor naturaleza lipófila. Desde el momento en que se concluye que la actividad estrogénica del butilparabeno es insignificante en su uso normal, lo mismo se puede concluir para sus análogos con grupo alquilo más corto.
Algunos estrógenos son conocidos por promover el crecimiento de los tumores; sin embargo, la actividad estrogénica y la actividad mutagénica de los estrógenos no es la misma, dependiendo esta última de la química del radical libre y de la actividad del receptor no estrogénico. Sin embargo, este estudio ha provocado algo de preocupación acerca del uso del butilparabeno, y en menor grado también sobre otros parabenos en cosméticos y desodorantes. No obstante, no hay evidencia de que ningún cosmético que contenga parabenos represente un riesgo de salud debido a las bajas dosis que contienen y al hecho de que es improbable que los parabenos penetren en el tejido, permaneciendo éste intacto, y se acumulen allí.
No obstante, el Comité Científico Europeo de Productos de Consumo (European Scientific Committee on Consumer Products, SCCP) estableció en 2006 que los datos disponibles sobre los parabenos no proporcionan una respuesta clara a la pregunta de si los propil, butil e isobutil parabenos podían ser usados de manera segura en productos cosméticos con una concentración máxima de hasta 0,4%, que es el límite permitido en la Unión Europea.


Controversia acerca de los parabenos

Los estudios mencionados anteriormente han provocado un debate científico que se ha convertido en controversia popular propagada mediante correos electrónicos masivos. Esta controversia ha despertado la preocupación sobre el posible potencial carcinógeno de los parabenos28 y sus efectos estrogénicos en su uso continuado como conservantes, aunque la comunidad científica no haya encontrado ninguna correlación con el cáncer y la mayoría coincida en que cualquier causalidad es improbable.
El consenso es que cualquier efecto estrogénico que puedan tener los parabenos de los productos cosméticos es insignificante comparado con aquellos procedentes de los estrógenos naturales y otros xenoestrógenos.
La mayoría de las industrias cosméticas???? consideran seguro el uso de parabenos y otros ingredientes, basándose en el historial de seguridad de su uso a largo plazo y en los recientes estudios científicos. Sin embargo, existen organizaciones que trabajan por el interés público, despertando la conciencia sobre el posible peligro de estos ingredientes, que consideran que son necesarios más estudios que demuestren la seguridad de los parabenos basándose en el principio de precaución. Esta preocupación ha llevado a una minoría de los consumidores a utilizar productos cosméticos naturales en vez de los tradicionales.


LOS PARABENES, VENENO DIARIO EN TU PIEL

¿Qué son los parabenes? (diréis muchos de vosotros).
Pues nada más sencillo que ir a la ducha, coger un tarro de gel o de champú y leer su composición (siempre en inglés o latín para que no la entendamos) hasta que encontréis palabras que acaban en 'paraben'.

Bingo. Tenéis productos con parabenes.

Pero no sólo en la ducha. Iros ahora a vuestras cremitas para la cara, el body milk, la crema de manos, la reafirmante, etc etc etc.

Los parabenes son los conservantes más baratos y efectivos usados por la industria cosmética.
Y al igual que ocurre con la industria alimentaria, los fabricantes recurren siempre a los productos más baratos que les permitan pagar menos y ganar mas, sin importarles sus efectos sobre la salud.

¿Alguna vez te has preguntado por qué te ha picado la piel después de la ducha, o porqué la tienes tan reseca? pues muchas veces los culpables son los parabenes.
Se trata de aditivos químicos sobre los que se han hecho algunos estudios que enseguida han sido desmentidos y saboteados, pero que reflejaban la peligrosidad de un uso diario sobre la piel de productos que tuvieran parabenes (champús, cremas...).
Dado que cada vez hay mas gente concienciada con los peligros de la química sobre su cuerpo, algunas marcas de cosmética e higiene (incluidas marcas 'blancas') han sustituido los parabenes por otros conservantes menos agresivos.


¿Cómo identificar los parabenes?

Mira bien la composición de tus productos para la ducha y la belleza o la higiene (incluídos desodorantes y perfumes). Estará escrita en inglés y latín para que no la entiendas. Busca los siguientes nombres:
BENZYLPARABEN
BUTYLPARABEN
ETHYLPARABEN (o camuflado como E214)
ISOBUTYLPARABEN
ISOPROPYLPARABEN
METHYLPARABEN (o camuflado como E218)
PROPYLPARABEN (o camuflado como E216)

Si un producto tuyo tiene alguno de los parabenes, que sepas que te estás poniendo sobre tu piel una sustancia química conservante que produce efectos negativos con su uso diario.
Si un producto tuyo tiene varios parabenes, o, como en el caso de un champú que me han regalado, tiene todos los parabenes, NO LO VUELVAS A COMPRAR. Sustitúyelo por otro parecido que no contenga parabenes.
Los parabenes o parabenos son ingredientes químicos que se usan como conservantes en un 80% de los productos de belleza. Son sintéticos y aparecen con los nombres de Methylparaben, Propylparaben, Butylparaben, Ethylparaben, entre otros.

Algunos estudios científicos sugieren que estos ingredientes tienen que ver con la aparición de dermatitis de contacto, pueden incidir en el sistema hormonal y que estarían relacionados con ciertos tipos de cáncer, en concreto los que se usan en los desodorantes que podrían provocar cáncer de mama. Pero estas investigaciones no son definitivas y  se trata de sospechas con una evidencia empírica que no es concluyente ni está corroborada.

Ante la duda, mejor optar por cosméticos naturales que icluyan en su formulación sustancias alternativas que poseen tambien una función de conservante: aceites esenciales, extractos de própolis o pomelo y conservantes avalados por Ecocert (Sodium Benzoate, Potassium Sorbate, etc.).


¡Míralo en tus productos!

Como explica wikipedia (ver principio) los parabenes son los conservantes cosméticos y farmacéuticos más usados por su bajísimo precio y por su actividad bactericida y fungicida con el producto. Es decir, es un insecticida que evita que a las cremas y champús les salgan microbios o bichitos. Pero es un insecticida.
Están presentes en champús, cremas de belleza, productos de afeitado o depilación, lubricantes sexuales, productos farmacéuticos de uso tópico, e incluso en dentífricos y algunos alimentos.

Los parabenes son en realidad estearatos del ácido para-hydroxybenzóico.
Se ha comprobado que en muchos individuos producen irritación y enrojecimiento de la piel, o peor aún, dermatitis.
Un estudio científico de varios especialistas en 2004 sorprendió a la comunidad internacional por el hallazgo de parabenes en muestras de tumores de cáncer de mama (Darbre PD, Aljarrah A, Miller WR, Coldham NG, Sauer MJ, Pope GS. Concentrations of parabens in human breast tumours. J Appl Toxicol. 2004 Jan-Feb;24(1):5-13). De todas formas no está demostrado que los parabenes pasasen del desodorante o el gel al interior de los pechos.

Otro estudio, avalado con pruebas en animales, criminaliza a los parabenes por alterar el comportamiento de los estrógenos en el cuerpo humano.

Sea alarmismo o sea realidad, lo cierto es que intento no comprar productos con parabenes. Para muchos parecerá gracioso ver a alguien como yo leyendo los componentes de un champú o de un dentífrico en el supermercado, pero es que yo no juego con mi salud.
¿Y tu?

Leed siempre los ingredientes de lo que compráis, por favor.
El 80% de las enfermedades entran por comprar como autómatas, sin preocuparnos de lo que nos llevamos a casa.

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