sábado, 16 de octubre de 2010




La nuez de lavado, limpieza natural.


Desde hace siglos, el hombre se ha servido de los frutos del “árbol del jabón”, el Sapindus mukorossi, para su higiene personal y lavar sus ropas. Hoy es la alternativa más ecológica: suave, natural y que no contamina.

Las "nueces de lavado" son los frutos de un árbol llamado Sapindus mukorossi, conocido además como "el árbol de jabón".
Crece en India y en Nepal donde se utilizan desde hace siglos como detergente. Las mujeres indias usaban estas nueces para lavarse el pelo, el resultado era un cabello suave y brillante.
Sapindus o Saponaria es un género de unas doce especies diferentes de arbustos y pequeños árboles perteneciente a la familia Sapindaceae. Todos contienen saponina.
Las nueces de la especie Sapindus mukorossi, han llegado a ser una alternativa popular a los detergentes químicos manufacturados.
Esta especie en concreto, también se usa en medicina como expectorante, emético, contraceptivo, antiepiléptico, y como alivio contra la migraña. También se encuentra en la lista de hierbas y minerales Ayurvédicos (la terapia natural y tradicional india basada en el uso medicinal de las plantas) donde se usa como tratamiento de eczemas y psoriasis.
Una vez recogido el fruto de la Saponaria, las nueces se secan y se pelan, separando las cáscaras. Estas cáscaras contienen la sustancia llamada "saponina " cuyas principales características son detergentes.
La saponina se disuelve en contacto con el agua caliente y funciona como un jabón natural que limpia produciendo una espuma muy ligera y sin olor.


La saponina tiene muchísimos usos:

Detergente para la lavadora y el lavavajillas.
Champú (tiene propiedades anti-caspa y aleja los piojos).
Champú para animales. Es anti-pulgas.
Limpia-vidrios.
Detergente para el automóvil.
Repelente de parásitos y mosquitos.
Insecticida biológico para las plantas, repelente para los pulgones.
Limpia joyas.
Producto anti-alérgico, eficaz para niños, para personas con piel sensible
Otra ventaja fundamental es que el uso de nueces de jabón es más económico que la utilización de detergentes convencionales. Un kilo de nueces da para 100 lavados en la lavadora o 6 meses de lavado para una familia de 3 personas.
Además, si lavas con nueces de lavado, ya no es necesario usar suavizantes. La ropa queda muy suave y con un olor muy agradable. Además preserva los colores.
Pero sobre todo, la gran ventaja es que no contaminan el medio ambiente. No podemos ni imaginar la cantidad de agua que contaminamos al día tan sólo con ducharnos, lavar la ropa, los platos… día tras día.
Con saponina, sí es posible bañarse en un río o lavar la ropa en él. Como no contamina y es natural, flora y fauna estarán a salvo. Además es totalmente biodegradable.
Instrucciones de uso:

Colocar 3 cáscaras de nueces de jabón en un saquito de algodón o dentro de un calcetín viejo, y meterlo en el tambor de la máquina junto con la ropa. No necesita usar suavizante.
Como el olor de la ropa lavada con estas nueces es neutro, el que prefiere la ropa perfumada puede añadir unas gotas de aceite esencial en el mismo saquito donde se colocan las nueces.
Es fundamental que la temperatura del lavado sea superior a 30 grados, para que se desprenda la saponina de la cáscara. Si queremos lavar en frío, debemos poner las nueces a hervir durante 7 minutos, dejar enfriar y añadir el jabón líquido resultante a la lavadora (lo mismo haremos para conseguir un champú natural)
Tras su uso, se pueden guardar para otros lavados, aunque es importante que las guardemos secas, pues es posible que lleguen a pudrirse (debemos recordar que se trata de unas semillas). Tras 4 usos, podemos usarlas como abono, o para vaporizar la saponina en nuestras plantas, acabando así con los pulgones.
Barato, natural, hipoalergénico, ecológico, aleja pulgas, mosquitos y piojos, huele bien, da brillo, suaviza… y sólo es un jabón. Pruébalo, y haz de nuestro gesto más cotidiano una fuente de salud, belleza y respeto por el medio ambiente.

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